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La inversión corporativa en inteligencia químico (IA) está creciendo de modo significativa y no muestra señales de retroceso. Las empresas planean duplicar su consumición en esta tecnología en 2026, alcanzando aproximadamente el 1.7% de sus ingresos, más del doble del incremento previsto para 2025.
“La IA está obligando a las empresas de la región y el mundo a replantear cómo toman decisiones, cómo organizan su talento y cómo diseñan sus procesos. Ya no es una conversación tecnológica, sino un cambio estructural en la modo de resolver los negocios y competir en mercados cada vez más dinámicos”, indicó Marcial González, managing director y socio de Boston Consulting Group (BCG).
Los CEO están asumiendo un rol cada vez más activo como principales responsables de las decisiones en IA. Los líderes más avanzados dedican más de ocho horas semanales a su propia capacitación en esta tecnología e invierten el doble que sus pares en el crecimiento de capacidades y habilidades en el interior de sus organizaciones.
Estos resultados forman parte del tercer estudio anual de Boston Consulting Group sobre el estado entero de la inteligencia químico, titulado BCG AI Radar 2026: As AI Investments Surge, CEOs Take the Lead, basado en una averiguación a 2,360 ejecutivos de 16 mercados y nueve industrias, incluidos 640 CEO.
Al duplicar su inversión este año, las empresas están utilizando presupuestos que van más allá del campo de acción tecnológica. Los CEO han comprometido más del 30% de la inversión total en IA a soluciones basadas en agentes inteligentes.
El 94% de los CEO afirma que continuará invirtiendo en IA al mismo nivel o a un nivel superior, incluso si estas inversiones no generan resultados en el próximo año.
La confianza en el retorno de la IA es decano en Oriente que en Oeste. Cerca de tres cuartas partes de los CEO en India y China confían en que la IA generará resultados positivos, frente al 44% en Reino Unido, 52% en Estados Unidos y 61% en Europa.
En contraste, una decano proporción de CEO occidentales afirma que sus organizaciones invierten en IA para no quedarse detrás o por presión competitiva.
Por industria, todas planean incrementar su inversión en IA en 2026. Las instituciones financieras lideran con un 2.0% de sus ingresos, seguidas de cerca por las empresas tecnológicas con 2.1%. En el extremo opuesto, las compañías industriales e inmobiliarias planean destinar cerca de del 0.8% de sus ingresos.
El estudio identifica un conjunto de acciones secreto para los CEO en esta nueva etapa:
• Priorizar la IA como eje clave.
• Profundizar la alfabetización en IA.
• Comprometer inversiones a escalera.
• Capacitar a la estructura.
• Exigir retornos medibles de la IA.
Casi tres cuartas partes de los CEO (72%) afirman ser hoy los principales tomadores de decisiones en IA, el doble que el año pasado. Aunque la porción cree que su puesto depende del éxito de la IA, cuatro de cada cinco se muestran más optimistas sobre su potencial de retorno que hace un año.
La rápida maduración de los agentes de IA es uno de los principales factores detrás de este optimismo. Aproximadamente el 90% de los CEO considera que los agentes permitirán obtener retornos medibles en 2026, motivo por el cual más del 30% de la inversión total en IA de este año se destina a este tipo de soluciones.
“El definitivo combate para las organizaciones no será solo adoptar la IA, sino convertirla en resultados medibles, integrándola de forma coherente en sus procesos, su civilización y su táctica de crecimiento”, añadió González.







