Actores del sector productivo y estatal en el encuentro-conferencia
“Perspectivas del Mercado Gremial: Un estudio para la sostenibilidad empresarial”, celebrado en Santo Domingo.
Santo Domingo, 11 mar (EFE).- República Dominicana necesita de una «progreso sustancial» en la calidad de la enseñanza y una viejo vinculación entre la entidad y las micción empresariales, para que el crecimiento financiero pueda traducirse «plenamente» en bienestar social.
La Confederación Patronal de la República Dominicana (Copardom) indicó en un estudio presentado este martes, que el crecimiento del producto interno bruto (PIB) efectivo es el principal motor de la demanda de empleo privado, aunque este dinamismo se ve condicionado por las restricciones del sistema educativo.
El referencia ‘Perspectivas del Mercado Gremial’ reveló que la formación académica sigue siendo el divisor con viejo peso en la determinación de los ingresos económicos en el país.
IMPORTANCIA DE LA EDUCACIÓN UNIVERSITARIA
Completar el ciclo de educación universitaria dispara el salario de un trabajador en un 86 %, lo que evidencia una brecha significativa frente a quienes solo poseen niveles educativos básicos o técnicos.
La investigación destacó que, en contraste con el peso de la educación, la experiencia profesional acumulada tiene un impacto insignificante en el incremento de los ingresos, aportando casi nada un 3.6 % adicional por cada año de actividad.
Esta métrica sugiere que el mercado profesional dominicano premia la especialización técnica y profesional por encima de la persistencia en los puestos, obligando a una revisión de las políticas de capacitación continua.
Respecto al tamaño de las unidades productivas, el referencia de Copardom establece que las empresas con más de 100 empleados son las que ofrecen las mejores condiciones remunerativas y concentran el 64.6 % de la ocupación formal en sectores específicos.
RETO PARA PEQUEÑAS Y MEDIANAS EMPRESAS
Este cantidad pone de manifiesto el liza que enfrentan las pequeñas y medianas empresas para competir en la entretenimiento de talento humano cualificado conveniente a sus limitaciones de estructura de costos.
En lo relativo a la estructura del empleo, el documento de la Copardom subrayó que la formalidad profesional no solo garantiza seguridad social, sino que representa una preeminencia salarial del 30 % respecto al sector informal.
A pesar de este beneficio, el estudio alertó sobre la persistencia de niveles críticos de informalidad en sectores neurálgicos de la finanzas doméstico, como la agricultura, que registra un 91 %, y la construcción, con un 86 % de trabajadores fuera de los registros legales.
GRAVES DISPARIDADES
El estudio territorial además expone disparidades acentuadas, situando a la región Este con una preeminencia salarial del 5 % por encima de la media, mientras que la región Sur enfrenta el decorado más precario con ingresos de 16.7 % inferiores al promedio de remisión.
Esta desigualdad geográfica se combina con una brecha de artículos que persiste de forma estructural, donde las mujeres perciben, en promedio, un 20 % menos de ingresos que sus pares masculinos a igualdad de condiciones.
El estudio además analiza la sensibilidad del empleo delante variables macroeconómicas, señalando que, en sectores como la manufactura, el aumento del salario formal puede impactar negativamente la demanda de puestos de trabajo si no va acompañado de mejoras en la productividad.EFE
rsl
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