Decenas de empleados de instituciones públicas y privadas desafiaron la persistente sirimiri de la mañana de este sábado para sumarse a una amplia marcha de pundonor de calles, avenidas y playas, como la realizada en el malecón de Santo Domingo, donde se observó una activa billete ciudadana.
La actividad formó parte del “Día Interamericano de la Cepillado y Ciudadanía” (DIADESOL)conmemorado cada tercer sábado de septiembre, y que este año se desarrolló bajo el enunciado: “Una encargo de residuos eficaz y sostenible es vitalidad y bienestar para todos”.
Origen y objetivos de la plazo
Esta celebración fue instituida en 2002 por un conjunto de organismos internacionales encabezados por la Ordenamiento Panamericana de la Lozanía (OPS)la Asociación Interamericana de Ingeniería Sanitaria y Ambiental (AIDIS)la Asociación Caribeña de Agua y Saneamiento (CWWA)la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)la Asociación Internacional de Residuos Sólidos (ISWA)la Ordenamiento de Estados Americanos (OEA) y el Software de las Naciones Unidas para el Medio Circunstancia (PNUMA).
El objetivo de la marcha es sensibilizar a la ciudadanía, tomadores de decisiones y gobiernos sobre la importancia de amparar limpios los espacios habitables y de diversión —hogares, escuelas, lugares de trabajo, plazas, barrios, carreteras y ciudades— fomentando un animación saludable y sostenible para las presentes y futuras generaciones.
Riesgos de la mala encargo de residuos
Expertos advierten que la inadecuada encargo de residuos sólidos genera impactos severos en el animación y la vitalidad. Entre ellos destacan:
- Lanzamiento de gases de impacto invernadero (GEI): resultado de la descomposición de residuos orgánicos, que contribuyen al cambio climático.
- Agravamiento de inundaciones urbanas: la basura obstruye drenajes pluviales y sistemas de alcantarillado.
- Contaminación ambiental: infiltración de microplásticos, metales pesados y sustancias tóxicas en agua, música y suelo.
- Riesgos sanitarios: proliferación de vectores transmisores de enfermedades como mosquitos y roedores, por otra parte de pertenencias adversos por exposición a disruptores endocrinos y otros contaminantes.
En este sentido, la OPS y otras entidades internacionales subrayan que los sistemas de encargo de residuos deben incorporar estrategias de resiliencia climática y enfoques de vitalidad pública ambientalgarantizando así no solo la pundonor de las ciudades, sino igualmente la reducción de riesgos sanitarios y ambientales.
Décimo en la marcha
En la República Dominicana, la iniciativa ha ido ganando ámbito en los últimos abriles con la integración de brigadas compuestas por empleados, estudiantes, voluntarios comunitarios y organizaciones ambientales. Este año, la tromba no impidió que decenas de colaboradores se movilizaran en distintos puntos del país, mostrando su compromiso con la creación de entornos más limpios y saludables.






