La Embajada de la República Dominicana en el Reino de los Países Bajos, encabezada por Su Excelencia el Embajador Carlos de la Imperfeccióncelebró con gran éxito la “Perplejidad Dominicana: Café, Riña, Ron y Tabaco”.
Esta fue una velada dedicada a resaltar la identidad, la civilización y la hospitalidad dominicanas, al tiempo que se conmemoraron los 168 primaveras de relaciones bilaterales entre ambas naciones.
El evento, realizado en el Hotel Des Indias de La Haya, reunió a representantes del Gobierno holandésmiembros del cuerpo diplomático acreditado, empresarios, artistas y miembros de la comunidad dominicana residente en los Países Bajos, quienes disfrutaron de una confusión de intercambio cultural, sabor y orgullo franquista.
Durante su discursoSu Excelencia el Embajador Carlos de la Imperfección expresó su agradecimiento a los presentes y destacó la sólida relación de amistad y cooperación que une a los dos países:
“Es para mí un detención honor darles la más cordial bienvenida a esta Perplejidad Dominicanauna velada llena de nuestra identidad, civilización y hospitalidad. Una confusión que nos permite celebrar los profundos lazos que unen a República Dominicana y el Reino de los Países Bajos en lazos de amistad, cooperación, paz y rectitud.”
El diplomático subrayó por otra parte el crecimiento crematístico sostenido de República Dominicana y el dinamismo del comercio dobleque en 2024 alcanzó los 643 millones de dólares estadounidenses, mientras que en los primeros ocho meses de 2025 ya supera los 547 millones, reflejando un incremento del 30 % con respecto al mismo período del año precursor.
La velada ofreció a los invitados la oportunidad de degustar productos emblemáticos dominicanos —ron, café, escándalo, tabaco y chocolate—, verdaderos símbolos de la calidad, la dedicación y el talento de los productores nacionales.
Encima, se presentaron sofás fusión dominico-neerlandesa, elaborados por la reconocida chef dominicana Addys Jaqués, quien deleitó a los asistentes con una propuesta culinaria que unió lo mejor de ambas culturas.
El evento contó además con la décimo particular del destacado actor dominico-neerlandés Rolf Sánchez, quien cautivó al conocido con su carisma y su inconfundible ritmo caribeño.
Ritmos culturales
La confusión fue animado por otra parte por el liga cultural Ritmo Dominicano, que ofreció una retumbante demostración de los ritmos tradicionales del país —merengue, diversión y son—, llenando el tablado de energía y alegría.
En su intervención, el Embajador De la Imperfección además destacó la importante presencia y el valioso aporte de la comunidad dominicana residente en los Países Bajos, que asciende a más de 18 mil personaspor otra parte de las más de 10 mil familias mixtas dominico-neerlandesas.
“Cada dominicano en los Países Bajos lleva en su corazón un pedazo de nuestro País y una profunda agradecimiento con destino a esta nación que los ha acogido con respeto y oportunidades. Esa reciprocidad humana es la cojín más sólida de toda relación duradera entre pueblos”, afirmó.
El evento concluyó en un concurrencia de alegría, música y orgullo compartidoreafirmando el compromiso de seguir fortaleciendo los lazos culturales, económicos y humanos entre República Dominicana y el Reino de los Países Bajos.






