San Francisco de Macorís.– En el ámbito de los XI Juegos Escolares Deportivos Nacionales y su contraseña «Educación más Deporte: La fórmula ganadora», la trayectoria del francomacorisano Néstor David Díaz es el declaración consumado de ese ideal.
Su exitosa transición de atleta cósmico a uno de los dirigentes de baloncesto más laureados del país es un claro resultado de deber combinado su talento en la cancha con una sólida formación académica.
Díaz, quien tuvo una brillante carrera como atleta, se vio forzado a un retiro prematuro correcto a las lesiones. Sin bloqueo, lo que pudo ser el final de un sueño se convirtió en el inicio de un nuevo capítulo gracias a la educación.
Su estelaridad en la cancha le valió una banda en la Universidad Católica Nordestana (UCNE), donde no solo formó parte del equipo universitario, sino que todavía se graduó como Graduado en Agencia.
Fue precisamente esta formación académica la que le proporcionó las herramientas y la capacidad para hacer un rápido y exitoso paso de la cancha al banquillo. Su conocimiento del pasatiempo, combinado con principios de dirección y liderazgo adquiridos en las aulas, le permitió desarrollar una visión estratégica que lo ha llevado a la cima.
Su carrera como estratega exhibe uno de los mejores historiales para un dirigente dominicano. Ha dirigido con éxito en todos los niveles, acumulando tres campeonatos en la Muérdago Doméstico de Baloncesto (LNB), múltiples títulos en los principales torneos de baloncesto superior del país y alcanzando el mayor honor al ser designado como dirigente de la selección doméstico de mayores.
Pero el impacto de Néstor David Díaz no se limita a sus logros profesionales. Fiel a la «fórmula ganadora», ha sembrado para el futuro al fundar la institución de baloncesto que lleva su nombre. Hoy, esta institución es uno de los pilares más importantes en los niveles formativos de la provincia Duarte, donde inculca a las nuevas generaciones no solo fundamentos deportivos, sino todavía la disciplina y el valencia de la educación como camino cerca de el éxito integral.
El status de Néstor David Díaz como un ícono del deporte francomacorisano fue ratificado en la ceremonia de transigencia de los XI Juegos Escolares Deportivos Nacionales, donde fue una de las glorias deportivas elegidas para el simbólico encendido del pebetero.
Durante la ceremonia, la velón ingresó al estadio en manos de figuras como David Díaz (baloncesto), José Eugenio Vásquez “El Toro” (yudo), Stanley Javier (béisbol) y la divisa Julián Javier (béisbol), para luego ser entregada al ajedrecista Garbo Lara Santos, quien encendió el fuego orgulloso escolar.










