
La conmemoración del 213 aniversario del arranque del fundador de la República, el patricio Juan Pablo Duarte, contó con numerosas actividades que se desarrollaron en esta ciudad de San Francisco de Macorís, pero otra vez entre luces y sombras.
Entre las luces destacamos las puntualizaciones que hizo el mitrado Alfredo De la Cruz Baldera sobre la corrupción, a través de su homilía, destacando que “no hay corruptos sin corruptores”, refiriéndose a los que ejercen cargos en el gobierno y quienes a cambio de dádivas caen en el mismo hoyo de la corrupción.
Mientras en la catedral “Santa Ana” el mitrado tronaba contra los corruptos, en el parque Duarte se volvió a convocar a primeras horas de la mañana a integrantes de escuelas, colegios y entidades públicas y privadas, para participar en la Marcha a Duarte, iniciada cerca de la 1:00 de la tarde.
Asimismo la presentación tardía del Presidente Luis Abinader, la indisciplina de los invitados a subir a la tarima presidencial y el discurso del corregidor municipal, Alex Dìaz, quien tuvo la “cachaza” de comparar al Gobernador con la honestidad del patricio Juan Pablo Duarte.
Posiblemente el corregidor municipal desconoce, que antiguamente y luego de la proclamación de la Independencia Doméstico por los Trinitarios el 27 de febrero de 1844, Duarte vistió el traje de la honestidad, que muchos han tratado de ponerse, pero han terminado descendiendo las escalinatas del Palacio, cabizbajos y con sus trajes enlodados por la corrupción.






