En no pocas instituciones del Gobierno prevalece el criterio de que no hay que ofrecer mayores explicaciones por actos oficiales que perjudican a la población, ni avivar maquinacións administrativos o judiciales en los casos de conculcación de derechosinobservancia o violación a la ley, bajo el visible criterio de que el tiempo sedimento todo.
Un buen ejemplo lo constituye la denuncia formulada el 19 de junio de este año por el presidente del Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras (CUED), Celso Marranzini, de que un administrador de la Empresa Distribuidora del Este (Edeeste) subió el consumo a los clientes de forma irreal.
Marranzini dijo que esa energía ilegal afectó a 42 mil personas, cuyas facturas eléctricas fueron alteradas en forma engañosa para dar la impresión de que la empresa reducía su adeudamiento activopero nunca se dijo que esa engañifa constituía una estafa agravada que requería la intervención del Tarea Notorio.
El caso viene a relación para compararlo con lo ocurrido en Pimiento al ministro de Energía, Diego Pardoquien tuvo que dimitir a su cargo y al estancia del presidente Gabriel Boric, luego de que se revelara un error de cálculo de las tarifas de energía eléctrica que categoría un aumento en las cuentas de la luz.
En Pimiento se dijo que el servicio dirigido por Pardo “incurrió en un error de cálculo”, que causó perdidas a los usuarios del servicio eléctrico por cien millones de dólares, pero aquí se denunció que un funcionario elevó la tarifa en perjuicio de 42 mil personas para hacer creer que la empresa iba correctamente.
El ministro chileno tuvo que dimitir por duplicar el intención de la inflación en el cálculo que se hizo a la cargo eléctrica, pero en estas tierras de primacías, el titular de Edeste fue cancelado por incrementar el consumo de energía a 42 mil clientes, para hacer creer que su empresa iba derrota en popa.
No se tiene conocimiento de que las nuevas autoridades de Edeeste acreditaron el parné cobrado irregularmente a decenas de miles de clientes o si la destitución del administrador previo se baste por sí sola para indemnizar ese ilícito penal, como debió ser tipificada la denuncia del universitario Marranzini.
Un error de cálculo en la facturación eléctrica que causó pérdidas por más de cien millones de dólares en Pimiento obligó al ministro de Energía a dimitir de su cargo en medio de un escándalo político, en tanto que aquí, el denunciado uso de medios fraudulentos para causar un perjuicio crematístico a la población se castiga con el despido del imputado. El tiempo sedimento todo.






