Por: Hilma Feliciano
EL SEIBO. La inauguración de la Plaza Cultural y Multiuso de la provincia El Seibo marcó un antaño y un posteriormente en la historia fresco de esta demarcación. Lo que durante abriles fue un atractivo sostenido de organizaciones comunitarias, juntas de vecinos y sectores culturales, dejó de ser una promesa para convertirse en una existencia visible.
Con una inversión de 430 millones de pesos por parte del Gobierno dominicano, a través del Servicio de Turismo, la obra representa uno de los proyectos de construcción cultural más relevantes ejecutados en la provincia.
UNA DEUDA HISTÓRICA
La plaza no solo contesta a una escazes estructural; simboliza asimismo una exigencia histórica. Generaciones de seibanos esperaron un espacio adecuado para el incremento de actividades culturales, turísticas y sociales. Durante décadas, las tradicionales corridas de toros se realizaron en un antiguo círculo que, aunque cargado de historia, presentaba limitaciones evidentes: cuando llovía se convertía en un circunscripción cenagoso y carecía de áreas seguras para el notorio.
TRADICIÓN CENTENARIA
Las corridas de toros de El Seibo son consideradas las más antiguas del continente hispanoamericano. A diferencia de otras expresiones taurinas, en esta tradición no se produce maltrato animal. Tanto toro como torero forman parte de un espectáculo cultural que, según sus organizadores, puede ser disfrutado por toda la grupo.
IMPACTO ECONÓMICO
La nueva infraestructura ofrece condiciones de seguridad que antaño no existían. Evangelista Defecto, asesor de todas las juntas de vecinos de Santa Cruz de El Seibo, explicó que la comunidad defendió la construcción de la plaza como una prioridad del Movimiento Unido por una Mejor Provincia. Según sostuvo, la mayoría de los residentes apoyó el tesina desde sus inicios.
Señaló que la obra impacta de modo positiva en la población y permitirá decano flujo de turistas, lo que dinamizará la caudal regional.
Vendedores de comida, frituras, motoconchistas y pequeños comerciantes se beneficiarán directamente del incremento de visitantes.
El dirigente comunitario asimismo abordó inquietudes sobre el ruido. Explicó que la plaza está ubicada en las cercanías de la ciudad, lo que reduce el impacto sonoro en zonas residenciales.
Culturalmente, la población está acostumbrada a la celebración de estas actividades durante las festividades patronales y que no representan un problema significativo.
Más allá del ámbito taurino, la plaza fue concebida como un espacio multiuso. Esto permitirá la realización de conciertos, actos culturales, ferias y eventos sociales diversos. Para la comunidad, esta versatilidad garantiza que la infraestructura no se limite a una sola actividad anual, sino que permanezca activa durante todo el año.
FIESTAS PATRONALES
Las fiestas patronales, organizadas por la Hermandad de Fervorosos de la Santísima Cruz (una estructura religiosa católica, que se encarga generalmente de organizar las fiestas patronales) constituyen el proscenio principal donde la nueva plaza cobrará protagonismo.
Estas celebraciones, dedicadas a la Patrona La Santísima Cruz, se dividen en tres dimensiones: religiosa, cultural y popular. Incluyen actividades como la tradicional tocata en el Parque Eugenio Miches con la partida municipal de música, presentaciones de atabales y otras expresiones artísticas que congregan a cientos de participantes.
Camilo Confesor Girón, director de comunicaciones de la Hermandad, explicó que la plaza comenzará a utilizarse formalmente a partir de este año. Recordó que el antiguo círculo donde se realizaban las tardes taurinas data de hace más de cien abriles, lo que confirma la profundidad histórica de la tradición.
La nueva plaza posee un valencia histórico e impactante, ya que no existe otra infraestructura similar en el país ni en el Caribe destinada a este tipo de manifestación cultural. Las corridas generan un impacto financiero positivo, pues activan el comercio y benefician a, prácticamente, todos los negocios de la provincia.
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