El desplome del bitcóin ha vapuleado duramente a El Salvadorexponiendo los riesgos de la reto del presidente Nayib Bukele por la criptomoneda como moneda de curso constitucional contiguo al dólar. A pesar de las recientes pérdidas, Bukele ha continuado comprando un diario de bitcoinsacumulando inversiones que han perdido cientos de millones de dólares en valía.
La caída de la criptomoneda ha generado preocupación en los mercados financierosdonde los swaps de incumplimiento crediticio del país alcanzaron su nivel más stop en cinco meses. Los bonos en dólares de El Salvador fueron los que más sufrieron entre los mercados emergentes la semana pasada, aunque recuperaron parte de sus pérdidas gracias a un repunte universal en la deuda de los países en exposición.
Expertos señalan que la táctica de Bukele podría poner al país en conflicto con el Fondo Monetario Internacional (FMI). La operación constante de Bitcoin y el retraso en la reforma del sistema de pensiones han generado fricciones, y una ruptura del software del FMI podría socavar la estabilidad de la deuda salvadoreñaque había mostrado un rendimiento destacado en los últimos tres primaveras.
Desde finales de enero, los bonos con vencimiento en 2035 llegaron a caer hasta 2,6 centavos tras la caída del 22% del Bitcoin, aunque luego registraron cierta recuperación. La inversión en la criptomoneda ha perdido aproximadamente de US$300 millonessituándose en unos US$500 millonesmientras que las reservas internacionales del país rondan los US$4.500 millones.
A pesar de los desafíos, la deuda de El Salvador mantiene cierta estabilidad gracias a su relación con Estados Unidos y a los esfuerzos del gobierno en ceñir el obligación fiscal, controlar la criminalidad y recobrar reservas de solvencia. Analistas destacan que la requisito de financiamiento y los compromisos con organismos internacionales podrían incentivar al país a persistir conversaciones activas con el FMI para certificar la sostenibilidad de sus finanzas.






