Mientras las mesas familiares se llenan de cenas recién hechas, risas, reencuentros, abrazos de felicitaciones a la medianoche; hay quienes viven la Nochebuena, Navidad y el Año Nuevo desde otro zona: la calle, una periodo de bomberos, un destacamento policial, una sala de emergencias o un puesto de control viario con el compromiso de ayudar a la ciudadanía.
Para ellos, el 24, 25 y 31 de diciembre no son días libres o de celebrar. Sus jornadas comienzan desde las 5:00 de la mañana y se extienden hasta las 10:00 de la indeterminación, muchos además deben cumplir una recorrido completa de 24 horas y al día próximo regresan con la misma entrega y sentido de responsabilidad.
Carlos Guillénmiembro del Cuerpo de Bomberos del Distrito Franquista, explica esto como inclinación y sexo al trabajo:
“Ciertamente uno extraña los suyosporque lo que todo ser humano desea en estos tiempos es estar con su tribu, compartir en conformidad y alegría. Pero además entendemos que aquí tenemos un compromiso profesional. Con los primaveras uno se acostumbra y le toma sexo, cariño y pasión“.
Guillén y otros uniformados que ayudan a los ciudadanos coinciden en que aunque no puedan estar en casa, en el interior de las instituciones asignadas recrean esos momentos: preparan una cena y comparten entre compañeros.
“Quizá no es la tribu diferente, pero los uniformados somos hermanossomos tribuamigos y compañeros. Hacemos exactamente lo mismo”, agregó Guillén.
José Corderoinspector de espacios públicos y privados de concurrencia, tiene 15 primaveras como bombero del DN y varias Navidades sin su tribu.
“guardar vidas y propiedades es poco que llevamos en la parentesco. A veces nos sentimos triste por estar acullá de la tribupero son las labores que hay que hacer. Aquí hacemos nuestra cena navideña, no es una fiesta, pero compartimos en conformidad como hermanos“.
Estafa 31 primaveras en la institución, Santo Cristino Martínezteniente coronel de los Bomberos, asegura que el proceso no es tratablepero con el tiempo se aprende a vivirlo.
“No es sencillo dejar a la tribu sola para cuidar a la ciudadanía. Pero uno se adapta. A través del tiempo entendemos que aquí además tenemos otra tribu“.
Ver tener lugar las familias… desde fuera
Para el raso Taveras Gonzálezde la digesetteste será su primer diciembre en servicio activo. Tiene escasamente nueve meses en la institución y ya sabe lo que implica el sacrificio.
“Estamos aquí para cumplirpara proteger y servirpara que los ciudadanos lleguen sanos y salvos a sus casas”, expresa.
Su turno será el 24 y 25, desde las 5:45 de la mañana hasta las 10:00 de la indeterminación. Entre los dos días, él y sus compañeros planean hacer un pequeño compartir en sus puestos de trabajo y así tener un momento agradable mientras ayudan a los ciudadanos a arribar sanos a sus destinos.
“Excepto de compañerossomos una tribu. Nos vemos todos los días y, si Jehová lo permite, haremos un compartir entre nosotros”.
Agentes de la digesett y la Policía Franquistadescriben lo emocionalmente confuso que resulta observar a otros celebrar mientras se permanece en servicio.
No solo los uniformados viven esta ingenuidad. Trabajadores de seguridad en agencias privadas y parqueadores de los hospitales públicos además.
“A veces nos toca hacer el servicio en estos días porque hay muchos problemas en la calle. Aquí se trabaja para dar seguridad y un buen servicio a los usuarios. Aquí se hace una cenase comparte con seguridad y con los médicos. El año pasado la pasamos proporcionadamente, gracias a Jehová”. Así describe su indeterminación buena Afortunado Manueluno de los parqueadores del Hospital Moscoso Puello.
Servir desde cualquier rol
Desde la Defensa Civilel mensaje es claro: no existen días festivos cuando se proxenetismo de guardar vidas.
“Mientras otras personas están compartiendo con sus familiasnuestro deber es cuidar a esas personas”, explica uno de sus representantes.
Más de 7,000 hombres y mujeres estarán desplegados en 382 puestos de socorro durante el activo de Navidad y Año Nuevo, cubriendo emergencias y señalización viario, de forma compensatoria la institución realiza días antiguamente una cena de Nochebuena con las familias del personal, antiguamente de que salgan a las calles.
El personal de emergencias médicas además vive una Navidad distinta, Nadia Taverasvoluntaria de la Pelotón Franquista de Emergencias Médicas (UNIR), cuerpo especializado de la Cruz Roja Dominicana, confiesa que estas fechas no son fáciles.
“Navidad es un tiempo para estar en comunión con la tribuacercarnos a los seres queridos y compartir. No te voy a mentir, es un poco difícil“, expresa. Sin secuestro, asegura que es precisamente en estos días cuando se pone a prueba la verdadera inclinación de servicio.
“Nos deja ver qué tanta inclinación tenemos para cumplir con nuestro trabajo todos los días. Mientras nuestras familias están cenando y disfrutando, nosotros estamos en la calle atendiendo pacientespero es parte de nuestro compromiso“.
Para Taveras, la remuneración va más allá del cansancio o la error habitual. “Nos da una gran satisfacción poder cumplimentar ayuda de forma oportuna y rápida, sobre todo en estas fechas, porque para las personas que atendemos además es importante arribar proporcionadamente a sus hogares y tener lugar en tribu“.
Otros que además viven las festividades acullá de casa y el tiempo en tribuaunque no vistan uniforme, son los periodistas y trabajadores de los medios de comunicación.
Una periodista consultadaexpresó que 10 primaveras a posteriori ejerciendo su profesión, a su matriz aún le cuesta aceptar que no estará con ella en estas fechas, pero el compromiso de amparar informados a todos es longevo.










