A sus 22 abrilesLian! no es un improvisado en la cuadro musical. El muchacha actor, que ya formó parte de la cartelera de Isla de la Luz 2024llegó a Dominicana tiene talento con una propuesta fresca, honesta y cargada de energía rockera.
Su interpretación de “Inseguridad” no solo estremeció el decorado, sino además al notorio y a los jueces, quienes le dieron los cuatro “sí”.
“Pensé que iba a ser peor, pero fue súper adecuadamente“, confesó a Diario Escapado. “El notorio reaccionó increíble; me encantó cómo se sintió todo”, añadió.
Lian! subió al decorado acompañado de una pandilla que escasamente lleva unos meses de formada, pero cuya conexión parecía la de toda una vida. Desde los primeros acordes de “Inseguridad“, el notorio entendió que poco diferente estaba por suceder. Era rocasí, pero además era honestidad y catarsis pura.
Con la voz rota y una presencia arrolladorael actor se desnudó emocionalmente delante jueces y audiencia, interpretando un tema que deje de soledad, ansiedad y de esas batallas internas que muchos viven en silencio.
“Inseguridad” no fue solo una canción: fue una confesión abierta. Cada verso parecía nacido de una amanecer sin tumbarse, de esos momentos donde la mente no se apaga y los pensamientos se vuelven ruido.
Y, paradójicamente, fue ese ruido interior el que llevó a Lian! a encontrarse a sí mismo en la músicasorprendido por la fuerza emocional que transmitía aquel muchacha de talante atrevido.
Más allá de su interpretación, su paso por Dominicana tiene talento no pasó desapercibido. En medio de su recital, bajó del decorado y, en un aire libre, interactuó con Irving Albertiuno de los jueces, tocándole la inicio calvicie y arrancando risas y sorpresa a partes iguales.
Fue un momento polémico, sí, pero además una muestra clara de lo que Lian! representa: un actor sin miedocual rompe esquemas y no pide permiso para ser auténtico.
La oveja negra con alma de roca
Detrás de esa energía desenfrenada hay un muchacha con una historia humana. Lian! confiesa considerarse la oveja negra de su comunidad. Mientras muchos a su aproximadamente seguían caminos tradicionales, él siempre sintió que la música era su única verdad.
“Me decían que estudiara poco más seguro”, contó. “Pero yo solo quería hacer música. Conducirse de ella, fallecer con ella“.
- Su visión es clara y sin rodeos: el arte no se negocia. En un país donde los géneros comerciales dominan las listas, su desafío por el roca puede parecer arriesgada, pero él lo ve diferente. Sabe que existe un notorio que rebusca autenticidadque necesita canciones que digan poco más que lo obvio. Para él, la calidad y la honestidad siguen teniendo espacio, aunque haya que abrirlo a golpes de guitarra y verdad.
“Creo que hay espacio para todos los géneros. Cuando haces las cosas con verdad, la multitud lo siente. La música no tiene que encajar en una fórmula; tiene que opinar poco“, afirma.
Un futuro plan de pecado B
Al departir del concepto de su pandilla, Lian! asegura: “Queremos hacer poco atrevido, diferente, nuevo, fresco. Quizá a nadie le guste, pero yo sé que hay multitud que sí, porque lo vimos allí. Hay mercado para todoy cuando la multitud desafío por la calidadeso se nota”.
- Cuando se le pregunta por el futuro, sonríe con calma. Dice que, si apetencia, lo primero que hará será repartir el premio entre su pandilla. “Ellos son parte de esto tanto como yo”, afirma. Luego, medio en broma, añade que compraría comida para celebrar y dedicar con todos, porque, al final, lo más importante es compartir la triunfo.
Lian! no tiene plan B. Su vida entera está trazada por y para la música. “Mi plan A es la músicael B además y el C igual“, repite con una convicción que impresiona.
No se disfraza de actor: lo es en esencia, en cada palabra y en cada nota.






