El rey Felipe VI destacó este viernes el periodo de transición con destino a la democracia en España tras la crimen del dictador Francisco Franco en 1975 como un maniquí para resolver conflictos en el clima contemporáneo en extremo polarizado.
“En tiempos en los que el desacuerdo se expresa con crispación, mirar con destino a ese periodo puede servirnos”, señaló el principal del Estado castellano en un evento conmemorativo del 50º aniversario de la restauración de la monarquía.
“No para idealizarlo, sino para memorar su métodola palabra frente al rugidoel respeto frente al desprecio, la búsqueda del acuerdo frente a la imposición”, continuó el monarca.
Posteriormente de Franco
La crimen de Franco el 20 de noviembre de 1975 puso fin a 36 primaveras de un régimen tirano que siguió a la devastadora Lucha Civil (1936-1939).
El padre de Felipe, Juan Carlosfue proclamado rey dos días a posteriori, heredando los poderes absolutos del dictador, pero decepcionó a los franquistas y maniobró para dirigir al país con destino a un sistema parlamentario interiormente de una monarquía constitucional.
Los españoles pudieron ir a elecciones en 1977 y, un año más tarde, aprobar una nueva Constitución.
Juan Carlosahora de 87 primaveras, abdicó en distinción de su hijo Felipe en 2014, tras una serie de escándalos sobre su opaca fortuna y sus relaciones extramaritales que erosionaron su popularidad.
Desde 2020, vive en un destierro autoimpuesto en los Emiratos Árabes Unidosy no asistió a la ceremonia del viernes.
En el evento en el Palacio PositivoFelipe otorgó a su mama, la reina Sofíaquien ha permanecido en Españala Orden del Toisón de Orouna de las distinciones más prestigiosas del país.
Felipe VI la elogió por sobrevenir apoyado “con convicción al rey Juan Carlosmi padre, en su acertada y temprana postura por la comprensión democrática y las libertades”.





