El reconocido robotista Rodney Brooks tiene una señal de atención para los inversores que invierten miles de millones en nuevas empresas de androide humanoide: estás desperdiciando tu metálico.
Brooks, quien cofundó Irobot y pasó décadas en el MIT, es particularmente escéptico de compañías como Tesla y la figura que intentan enseñar la destreza de los robots mostrándoles videos de humanos que realizan tareas. En un nuevo experimentaciónél flama a este enfoque “pensamiento de pretención pura”.
El problema? Las manos humanas son increíblemente sofisticadas, llenas de aproximadamente 17,000 receptores táctiles especializados que ningún androide se acerca al entretenimiento. Mientras que el enseñanza inconsciente transformó el registro de voz y el procesamiento de imágenes, esos avances se basaron en décadas de tecnología existente para capturar los datos correctos. “No tenemos esa tradición para los datos táctiles”, señala Brooks.
Luego está la seguridad. Los robots humanoides para caminar de tamaño completo bombean grandes cantidades de energía para mantenerse en posición erecto. Cuando caen, son peligrosos. La física significa que un androide dos veces el tamaño de los modelos de hoy en día empacaría ocho veces la energía dañina.
Brooks predice que en 15 abriles, los robots “humanoide” exitosos tendrán ruedas, múltiples brazos y sensores especializados y abandonarán la forma humana. Mientras tanto, está completamente convencido de que los miles de millones de hoy están financiando experimentos de entrenamiento costosos que nunca escalarán a la producción en masa.






