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Por Jonathan Joel Mentor | @jonathanjmentor
Se está produciendo una revolución silenciosa en el interior de las instituciones económicas de la República Dominicana y una revolución que la mayoría de la concurrencia aún no ha notado, pero que definirá nuestra competitividad durante la próxima lapso.
Mientras gran parte de América Latina sigue luchando por ganancias incrementales en las exportaciones tradicionales, la RD está armando silenciosamente la cimentación para poco mucho más prócer: un sistema franquista capaz de exportar propiedad intelectual a escalera.
Y dos instituciones están en el centro de ese cambio: ONAPI y micm
La ONAPI de la que no hablamos suficiente
La novelística tradicional presenta a ONAPI como un registrador: el empleo donde registra el nombre de su empresa o presenta una cédula. Pero si se mira más de cerca a la institución hoy en día, se ve poco diferente: una estructura de gobernanza de propiedad intelectual modernizada, totalmente digitalizada y conforme a la norma ISO, con poco poco global en la región: coherencia institucional.
E-SERPI. Redes CATI. Datos registrales transparentes. Sistemas de calidad. Estos no son logros burocráticos: son infraestructura económica.
Porque no se puede exportar lo que no se puede registrar, proteger o valorar. Y ONAPI silenciosamente lo está haciendo posible.
MICM: La parte faltante del motor
Si ONAPI es el flanco de la propuesta de la propiedad intelectual, MICM es el flanco de la demanda.
Los recientes planes estratégicos del tarea (productividad, digitalización, modernización de las MIPYMES, caudal circular, innovación industrial) forman la matriz de políticas exacta necesaria para que los sectores basados en propiedad intelectual crezcan.
MICM ha construido aquello con lo que más luchan los mercados emergentes: una cimentación franquista que puede tomar un registro de propiedad intelectual y convertirlo en poco comercialmente viable.
Programas de admisión de IoT. Exportación de incorporación. Rutas de certificación de calidad. Transformación de las MIPYMES. Estos no son programas aislados: son el andamio de una caudal impulsada por el conocimiento.
El mercado entero ya ha cambiado
Los servicios digitales y las exportaciones creativas están creciendo más rápido que los haberes tradicionales en todo el mundo. UNCTAD informa 3,8 billones de dólares en exportaciones de servicios digitales; OMPI Los datos muestran que las licencias de propiedad intelectual en los mercados emergentes aumentan entre un 8% y un 12% anualmente.
Los países que hoy ganan no están exportando más productos. Están exportando ideas, diseño, software, ciencia y propiedad intelectual creativa.
La RD tiene las instituciones.
La República Dominicana tiene el talento.
Lo que errata es la integración.
Aquí es donde debe ir la conversación a continuación
El nuevo documento técnico publicado por Successment: PROPIEDAD INTELECTUAL EXPORTABLE: Estableciendo un nuevo pilar financiero dominicano — establece una diámetro franquista clara:
- ONAPI → producción de propiedad intelectual
- MICM → política industrial + preparación para las exportaciones
- ProDominicana → activación de mercado
- BCRD → seguimiento del desempeño de las exportaciones
No es una teoría. Es cimentación. Una hoja de ruta para convertir la invención, el software, el diseño, la I+D y la producción creativa en activos nacionales exportables y generadores de ingresos.
Un momento digno de marcar
Esta publicación todavía se alinea con un hito para el ecosistema startup dominicano:
Gratitud Successment por parte de ADOEXPO por aportes a la innovación exportadora dominicana.
Este honor no importa por el premio en sí, sino por lo que señala: la República Dominicana está comenzando a instalarse su empleo en la conversación entero sobre conocimiento exportable y caudal intelectual.
Y ONAPI y MICM –dos instituciones que rara vez obtienen crédito fuera de sus vías regulatorias– se están convirtiendo ahora en pilares centrales de esa transición.
Si RD quiere liderar la región, este es el camino
Podemos seguir compitiendo en precio, abastecimiento y masa. O podemos competir en creatividad, invención y poder intelectual, la moneda de cambio de las economías modernas.
Las instituciones están listas. El talento está despierto. El mercado entero está despierto.
La pregunta es simplemente si elegimos activar el sistema que ya tenemos.
El documento técnico completo (tirada bilingüe) apto aquí.
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Jonathan Joel Mentor es el director ejecutor de Successment y arquitecto de Digital Nomad Summit™, que impulsa nuevas empresas y desafía a las instituciones a ponerse al día. Nominado al Premio de la Cumbre Mundial de las Naciones Unidas y triunfador del Premio a la Excelencia Franquista en Exportación de ADOEXPO www.jonathanjmentor.co | digitalnomadsummit.co





