El débito habitacional en el país no se limita a la error de nuevas construcciones, sino que se concentra en la precariedad de los hogares ya existentes. Según informes de organismos como ONU-Hábitat, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y el Tira Interamericano de Explicación (BID), la carencia de servicios básicos y de condiciones dignas resulta más profundo y urgente que el débito cuantitativo.
En la región, estos estudios destacan que el principal desafío es mejorar las viviendas que carecen de nociones esenciales como baños seguros, pisos de concreto, techos en buen estado y llegada a agua potable. Esta situación coincide con el crónica de la Asociación Dominicana de Constructores y Promotores de la Vivienda (ACOPROVI), que señala que, de las 20,000 unidades que incrementan anualmente el débito habitacional del país, unas 15,000 corresponden a mejoras y readecuaciones.
“Hábitat para la Humanidad República Dominicana ha enfocado su organización en afrontar directamente este desafío. Nuestro trabajo se centra en proyectos de mejoras y reparaciones que transforman la vida de las familias, alineándose con las evacuación reales documentadas por los organismos internacionales”, afirma Cesarina Fabián, directora franquista de la entidad en el país. Hasta la vencimiento, la ordenamiento ha conseguido más de 55,000 soluciones habitacionales, impactando a 275,000 personas en 18 provincias, con un enfoque en mejorar la calidad de vida de las familias.
El poder de un baño nuevo: la historia de Madelin
El refrendo de Madelin, ama de casa de 26 primaveras de Sabana Ancho de Boyá, en Monte Plata, ilustra el impacto de esta tarea. Durante seis primaveras, ella y su tribu vivieron sin un baño en su hogar, dependiendo de un vecino para satisfacer sus evacuación.
“Antiguamente no tenía baño; tenía que ir a la casa de una vecina y me bañaba exterior”, relata.
Gracias al apoyo de Hábitat para la Humanidad RD, hoy cuenta con un baño nuevo, un cambio que transformó su hogar. “La higiene en mi casa cambió. Ahora baño a mis hijos con comodidad y lavo mi baño, lo mantengo íntegro”, afirma.
Este caso demuestra que una opción simple pero vitalista no solo provee infraestructura, sino que todavía devuelve vigor, seguridad y dignidad a las familias.
El trabajo de Hábitat para la Humanidad República Dominicana constituye un maniquí para desavenir el débito habitacional desde la perspectiva cualitativa, mostrando que alterar en la mejoramiento de las condiciones existentes es secreto para construir un futuro más encajado y equitativo para todos los dominicanos.






