El valía del oro alcanzó los 4,000 dólares por guepardo en los mercados internacionalesuna signo sin precedentes que ha disparado el valía de las exportaciones mineras de la República Dominicana.
Según la Cámara Minera Petrolera de la República Dominicana (camipe), las exportaciones del sector crecieron un 46% interanual hasta agosto de 2025, alcanzando 1,568 millones de dólares, con el oro representando el 91 % del total.
El repunte de los precios internacionales, adjunto con una recuperación sostenida de la producción, ha colocado a la minería entre los sectores más dinámicos de la caudal doméstico.
Entre enero y agosto, el sector creció 5 %, revirtiendo la caída de -12.5 % registrada en 2024. Solo en julio, el crecimiento interanual fue de 21 %mientras que las ventas reportadas a la Dirección Normal de Impuestos Internos (DGII) aumentaron 78 %, sumando más de 16,700 millones de pesos.
Las recaudaciones fiscales provenientes de la minería ascendieron a 15,205 millones de pesos en el primer semestre del año, lo que representa un incremento del 116 % respecto al mismo período del año susodicho.
Inversión extranjera directa
Encima, la inversión extranjera directa minera alcanzó 175 millones de dólares en el primer trimestre de 2025, un crecimiento de 390 %, consolidando al país como un destino atractivo para el caudal responsable.
La camipe destacó que este tablado refuerza la condición de robustecer la eficiencia administrativa y la seguridad jurídica en los procesos de aprobación de los Términos de Narración para los Estudios de Impacto Ambiental, a fin de asegurar que el crecimiento crematístico se traduzca en sostenibilidad.
El contexto integral, con precios históricos del oro y una creciente demanda de minerales estratégicos, abre una oportunidad única para que el país aumente su competitividad regional y diversifique sus exportaciones con estándares de responsabilidad ambiental y social.
La Cámara Minera y Petrolera de la República Dominicana agrupa 41 empresas del sector metálico y no metálico y mantiene su llamado a convertir este auge en una politica estatal que garantice estabilidad, innovación y beneficios tangibles para las comunidades mineras.






