
Dos generales de los Estados Unidos advirtieron que China «expande su influencia» en América Latina y manipula a sus gobiernos mediante «practica de inversión depredadoras». No dudamos de la denuncia de los generales, porque de esa forma se comportan las potencias del mundo cuando quieren aprovecharse de las micción y pobreza de los países cuando están en situación calamitosas. Esto es lo mismo que igualmente hace los Estados Unidos. El problema es que los norteamericanos miran con preocupación el posicionamiento de China en América, que por asuntos geográficos les corresponde a los norteamericanos.
Si Estados Unidos no cambia su política en torno a América Latina, es muy posible que en el interior de 10 o 20 abriles los chinos sean los que predominen con sus inversiones en gran parte del continente, porque los asiáticos tienen parné para expandir su dominio, no solo en América, sino en todo los países del mundo que necesiten de sus inversiones económicas con la delantera de que los chinos no hacen inversiones a cambio de amistad, pero siquiera obligan a los países a poner en prácticas sus recetas, como ocurre con los Estados Unidos.
A los chino les rinde el parné porque no lo gastan imponiendo gobiernos que les sean serviles, haciendo lo que más les conviene a sus intereses. En el pasado Rusia era la contraparte de los Estados Unidos, pero ese país no tenía parné para competir con el coloso del boreal de América, sin incautación ahora chocan con una china que no encuentra que hacer con las grandes reservas económicas que tiene, que les permite incursionar con sus inversiones en los cincos continentes del mundo, y una romana comercial que les favorece.
El objetivo de China es hacer negocios aumentando su influencia y poderío económicos con inversiones que resultan más ventajosas para los países donde se aplican, lo que representa un peligro para los Estados Unidos. De acuerdo al director del comando boreal militar Glen D. VanHerck, señala que ´´debe ser motivo de preocupación las inversiones china en todo el hemisferio occidental, ya que en México la poderosa empresa Huawei suministra cerca de del 80 por ciento de las telecomunicaciones´´.
En las Bahamas los chinos han penetrados de una forma agresiva con su poder financiero donde construyeron la embajada más egregio del mundo. Los países pobres que se endeudaron gastando miles de millones de dólares en el tratamiento del coronavirus están desesperados no descartando las inversiones de China que ayuden a mitigar su situación económica.
En cualquier país del mundo las inversiones foráneas resultan menos comprometedoras que los prestamos, porque no representan compromisos económicos y con la delantera de que dinamizan las economías con el cuota de los impuestos y la gestación de empleos. Estados Unidos no podrá impedir la incursión de China en oeste, aunque en la teoría los norteamericanos tengan el liderazgo de ser la primera potencia caudal del mundo.
Para los que vivimos en la parte occidental del planeta, lo que más conviene no es el posicionamiento financiero de china, sino que los Estado Unidos cambien su comportamiento sin tratar de convertirse en el guardia del mundo imponiendo los gobiernos y las recetas que más les conviene. Por otra parte los norteamericanos deben respetar la soberanía y la autodeterminación de los pueblos, sin hacer favores a cambio de amistad. El mejor ejemplo es que cuando triunfó la revolución cubana el primero de enero del 1959 encabezada por su líder Fidel Castro Ruz, cuando Fidel le solicitó ayuda económica a los norteamericanos éste la rechazó porque los gringos les impusieron como condición que la isla siguiera convertida en su patio trasero, y como consecuencia de esa actividad, abriles luego Cuba se convirtió en el primer y único Estado comunista de América.






