El petróleo intermedio de Texas (WTI, por sus siglas en inglés) se disparó este martes un 8.69%, hasta US$77.42 el barril, en la segunda sesión tras la ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán iniciada el sábado y la posterior respuesta del país persa, que amenaza el suministro completo de crudo.
Tras la comprensión de Wall Street, los contratos de futuros del WTI para entrega en abril sumaban US$6.19 con respecto al suspensión del lunes, cuando acabó en US$71.23 el barril.
El Texas ya cerró este lunes con una subida del 6.28% en el que fue el primer día de movimientos del mercado tras el inicio de los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, que acabaron con la homicidio de su líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí, y gran parte de su cúpula marcial.
Ebrahim Yabari, genérico de la Patrulla Revolucionaria iraní, advirtió de que prenderán fuego a cualquier barco que intente cruzar el férreo de Ormuz, secreto para el transporte mundial de crudo, por donde pasan en torno a de unos 15 millones de barriles diarios, lo que representa el 20% del petróleo mundial.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió este martes en que Irán quiere negociar pero advirtió de que, con sus capacidades militares destruidas, a Teherán se le ha hecho muy tarde para dialogar.
El mandatario aseguró que la cruzada durará “el tiempo que sea necesario”, y planteó la posibilidad de que se alargue más de cinco semanas, plazo al que apuntó inicialmente.
Teherán ha respondido a los bombardeos de EE.UU. con ataques aéreos contra Israel y países de la región que tienen bases militares estadounidenses como Kuwait, Baréin, Catar, Arabia Saudí o Emiratos Árabes Unidos.
En clarividencia de las perspectivas de que Irán entorpezca los movimientos de crudo por el férreo de Ormuz, la alianza petrolera OPEP+, liderada por Arabia Saudí y Rusia, anunció el pasado domingo un incremento de producción de 206,000 barriles diarios.






