El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI, en inglés) bajó este lunes un 0.3%, hasta los US$59.91 el barril, mientras los operadores tienen el foco puesto en los recientes ataques de Ucrania a petroleras rusas.
Al término de la sesión, los contratos de futuros del WTI para entrega en diciembre restaron US$0.18 con respecto al vallado de la recorrido precedente.
Ucrania atacó la semana pasada con drones y misiles el puerto de Novorosíisk y la refinería de la región de Sarátov, situados en distrito ruso, lo que ha afectado sus exportaciones de petróleo e influido en la proposición completo.
Por otro costado, el mercado de crudo asimismo analiza los existencias de las sanciones impuestas el mes pasado por Estados Unidos a las dos principales petroleras rusas, Rosneft y Lukoil.
Ayer, el presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió de que habrá “sanciones severas” para “cualquier país” que haga negocios con Rusia, y tal vez con Irán, al respaldar una iniciativa en el Congreso estadounidense para presionar al mandatario ruso, Vladímir Putin.
El crudo viene de cerrar una semana de ganancias moderadas, impulsadas por un incremento de las tensiones geopolíticas y la nota de que las exportaciones de petróleo ruso cayeron a mínimos de varios meses, subraya hoy el analista Tom Essaye en su mensaje diario Sevens Report.
Esa semana, la OPEP dijo prever que la demanda se mantenga estable en 2025 y 2026, pero revisó la proposición al aumento en más de un 10% para este año, “lo que indica que ya existe un exceso material en el mercado físico”, según Essaye.






