El petróleo intermedio de Texas (WTI) cerró este viernes con una descenso del 1.3%, hasta los US$65.16 el barril, y se sitúa en su nivel más bajo en tres semanas, a raíz de las preocupaciones respecto a los acuerdos comerciales estadounidenses y las señales de un creciente suministro.
Al clausura de la caminata en la Bolsa Mercantil de Nueva York, los contratos de futuros del WTI para entrega en agosto registraron 87 centavos con respecto a la sesión previo.
En el computo semanal, el precio del petróleo cerró con una descenso del 3.25%.
Las pérdidas fueron limitadas asociadas al optimismo de los posibles acuerdos de EE.UU. con sus socios comerciales, que podrían impulsar el crecimiento financiero mundial y la demanda de petróleo en el futuro.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se reunirá este domingo en Escocia con el presidente de EE.UU., Donald Trump, en un conferencia en el que se aplazamiento alcanzar un acuerdo comercial.
Esta semana el presidente Donald Trump anunció varios acuerdos esta semana, entre los que se encuentran el cogido con Japón, Indonesia y Filipinas.
Por otro costado, de cara a la próxima semana, los inversores tendrán los luceros puestos en la próxima reunión de la Reserva Federal (Fed) de la semana que viene, prevista el 29 y 30 de julio, en la que se aplazamiento se mantengan los tipos de interés.
Esta semana asimismo se conocieron los datos de las reservas comerciales de crudo, que disminuyeron en 3.2 millones de barriles la semana pasada, hasta los 419 millones de barriles, en torno a un 9% por debajo del promedio de cinco primaveras para la misma época del año, según datos de la EIA.
Respecto a la Pugna en Ucrania, el secretario de Energía de EE.UU., Chris Wright, aseguró este martes a Fox News que imponer sanciones contra el petróleo ruso para poner fin a la erradicación de Ucrania es una “posibilidad muy vivo”.
Por su parte, Irán cercano con tres países europeos —Alemania, Francia y Reino Unido, conocidos como el clase E3— concluyeron este viernes en Estambul una nueva ronda de negociaciones nucleares en la que acordaron seguir los contactos, sin fijar una data.






