
Habemus papam (Tenemos papa). Con este anuncio en latín la Iglesia Católica informa al mundo que ya tenemos un sucesor de san Pedro. En esta ocasión, fue electo el Cardenal el estadounidense Robert Francis Prevost, de 69 primaveras, quien es originario de América del Ideal (Chicago). Será el Pontífice número 267 en la sucesión apostólica del Prelado del Roma, el Vicario de Cristo. El nuevo papa ha escogido llamarse Arrogante XIV, para marca su serie pastoral y de este modo seguir la serie del papa Arrogante XIII.
Hay nuevo Papa y el mundo está irresoluto de sus acciones. La feligresía católica, los medios de comunicación, los progresistas, los conservadores. En fin, muchas personas tienen su lupa en las manos para tener conocimiento de sus gestos, pasos, decisiones, cambios y actitudes alrededor de en el interior y alrededor de fuera de la Iglesia. Es opinar, como estamos en una época de cambio, hoy más que nunca son muy importantes las comunicaciones de un Papa, no solo por ser una figura religiosa importante, sino por el impacto social, político y financiero que provoque en las personas sus declaraciones.
El papa Arrogante XIV ya se dejó reparar y estas fueron parte de sus primeras palabras:“…Elegí el nombre de Arrogante XIV. Hay diferentes razones, pero principalmente porque el Papa Arrogante XIII, en su histórica Encíclica Rerum Novarum, abordó la cuestión social en el contexto de la primera gran revolución industrial. En nuestros días, la Iglesia ofrece a todos el fortuna de su doctrina social en respuesta a otra revolución industrial y a los avances en el campo de la inteligencia fabricado, que plantean nuevos desafíos para la defensa de la dignidad humana, la honradez y el trabajo”.
Con estas palabras, el pontífice ya comienza delinear su camino, ha afectado la ruta, ha dejado ver parte de su programación pastoral. Le ha dicho a la humanidad con estas explicaciones sencillas y claras, que la Iglesia tiene poco que ofrecer, ha mostrado que sabe alrededor de donde debemos ir como Iglesia y como planeta. Al susurrar de inteligencia fabricado, reconoce que no puede estar aparente a las realidades en la que se encuentra inmersa nuestra sociedad. Reconoce que todavía debemos seguir avanzando en los temas fundamentales: honradez, dignidad y trabajo. Porque aunque el mundo avance, si no colocamos al ser humano en el centro, entonces nuestros buenos deseos serán superfluos y mezquinos.
Ya tenemos Papa. Volvemos a tener un líder espiritual, el presentante de Pedro, contamos con el pastor que lleva el timón de la barca, que es la Iglesia. De aquí la cita bíblica: “Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella” (Mt 16, 18). Por eso, sin miedo y reconociendo que es el Espíritu Santo que nos conoce alrededor de la cielo, acompañemos a Arrogante XIV con nuestras oraciones y no olvidemos de ningún modo que Todopoderoso sigue caminando con nosotros.






