Con la voz rota, Iván Santos casi nada lograba contener el lloro mientras hoy enfrenta la tragedia que le arrebató la vida a su hija, Perla Jokasta Santos Pacheco, de 19 abriles, la alborada del 26 de diciembre en Los Guandules, Distrito Franquista, a causa de una herida de arsenal de fuego en la comienzo.
Aún no entiende qué pasó ni por qué ocurrió el hecho. Sin requisa, advirtió que no habrá consuelo ni perdón para el anciano del Ejército Diego Mesa Arismendy, a quien consideraba su amigo y conocido del morería, y hoy es señalado como el responsable del suceso.
«Me mató mi pupila linda…, y él sabe lo que hay. Yo ya estoy cuota», dijo entre sollozos.







