
República Dominicana, – En un entorno cada vez más dominado por las pantallas, expertos alertan sobre el aumento de la nomofobia pueril, una dependencia emocional y psicológica cerca de el teléfono móvil que afecta la atención, el sueño, las relaciones sociales y la autoestima de niños y niñas. Este engendro, identificado como el miedo excesivo a estar sin el celular, está emergiendo en edades cada vez más tempranas y plantea un peligro oculto para la salubridad mental pueril.
De acuerdo con la psicóloga clínica y diestro en neuropsicología Anayeli Pérez, el uso considerable del móvil estimula de forma constante el cerebro pueril, generando una búsqueda de satisfacción inmediata. “La incitación visual y auditiva que los niños reciben del celular afecta directamente a su cerebro, ya que son estímulos rápidos que no pueden procesar adecuadamente. Esto incrementa la producción de dopamina y crea una dependencia que altera su comportamiento cuando el dispositivo no está habitable”, explicó la diestro.
Entre las señales de miedo más comunes se encuentran la irritabilidad al perder la conexión, la ansiedad al no tener el dispositivo a mano, descontrol en los horarios de sueño y una creciente dificultad para socializar sin mediación digital. Estas manifestaciones, según los expertos, pueden derivar en trastornos de ansiedad, debe atencional, aislamiento y problemas de autoestima, al tiempo que disminuyen el rendimiento escolar.
Un documentación de la UNESCO respalda esta preocupación al indicar que, durante la pandemia, el tiempo frente a pantallas aumentó en promedio 50 minutos diarios en niños de 3 a 8 primaveras en países desarrollados, lo que sugiere un patrón completo de exposición prolongada y dependencia tecnológica.
Más allá de los existencias inmediatos, Pérez advierte que la nomofobia puede interpretar como puerta de entrada a otras adicciones emocionales o conductuales. “Hay niños que al exponerse sin límites al celular comienzan a comparar aspectos propios como su físico o capacidades, desconectándose de su propio yo”, señaló.
Comparsa y prevención: claves frente al peligro digital
Los especialistas coinciden en que el compañía inteligente y la educación digital son herramientas esenciales para evitar este tipo de dependencia. Entre las recomendaciones más efectivas se incluyen:
- Detección temprana de comportamientos alterados o emociones vinculadas al uso del celular.
- Educación digital adaptada a la antigüedad, que fomente el uso responsable y consciente de la tecnología.
- Interacción social auténtico, mediante actividades familiares o al céfiro librado que reduzcan el tiempo de exposición a pantallas.
- Apoyo profesional especializado, cuando se identifican signos de nomofobia o ansiedad digital.
- Formación parental, promoviendo la comunicación y el ejemplo en el uso moderado de dispositivos.
“El choque integral de los niños requiere un resistente compromiso de los adultos. Estar vigilantes de su crecimiento frente a la tecnología y atender cualquier señal anómala forma parte de una crianza con propósito”, enfatizó Pérez.
Un llamado a la hecho
El portal Nomophobia.com insta a las familias y centros educativos a fomentar un entorno de conexión humana y supervisión consciente. Según un estudio citado por la plataforma, el 78% de los latinoamericanos se considera dependiente de su smartphone, lo que convierte la prevención de la nomofobia pueril en un desafío colectivo.
“El futuro de la infancia no puede concluir atrapado entre notificaciones y juicios digitales. Requiere contacto humano, comunicación y compañía emocional”, concluye el comunicado.
Acerca de Nomophobia.com
Nomophobia.com es una plataforma integrada por ingenieros, investigadores y comunicadores que analiza el impacto de la tecnología en la vida cotidiana. Su delegación es ofrecer información actualizada y herramientas que promuevan un uso saludable e inteligente de la innovación digital, orientada tanto a expertos como a nuevos usuarios.






