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A: José Alejandro Aybar
Canciller Universidad del Caribe
A través del tiempo, la posibilidad de exposición de los países emergentes se ha convertido en tópico alternador de los más diversos estudios, reflexiones y teorías que tratan de explicar el tema en cuestión.
Hemos tenido la oportunidad en nuestra incesante búsqueda de la verdad, desde mediados de la período del 60, de estudiar y tratar de reflexionar sobre los países en vía de exposición y sus posibilidades de dar el brinco al avance, tiempos que nos llevaron más allá de las fronteras nacionales, nos permitieron concebir ideas que intranquilizaban nuestro pensar, como el caso en cuestión.
Puede interpretar: El acrecentamiento del petróleo y la posesiones dominicana
El presente trabajo expuesto en cuatro entregas centra su exposición en el haber humano como riqueza intangible y los utensilios que, de modo muy particular, desde nuestras perspectivas, tienen relación umbilical con el mismo.
El tema en cuestión trae consigo una serie de premisas básicas propias de su naturaleza que tocan al individuo e instituciones que gravitan en la vida de la sociedad.
Sin temor a equívoco, el estudio del haber humano como riqueza intangible en las naciones en vía de exposición, debe ser un tema recurrente dada su peso en la cojín esencial de las mismas al entretejerse de modo perenne y definitorio entre sus componentes sociales, económicos, culturales y naturales.
Hoy, ya con el repaso de seis décadas entre la institución y la experiencia en funciones estatales, en presencia de una coyuntura que brinda oportunidad histórica a nuestro país, dados los avances que han brindado la revolución de la tecnología y la comunicación, es de rigor tocar el exposición teniendo el haber humano como el intangible esencial para emprender el camino inexorable a la prosperidad y el avance mediante exposiciones, descomposición y discusiones constantes tratando con ello de obtener su inserción en el debate franquista.
Un país, cualquiera que sea, sin los pálpitos del ser humano, es un ámbito inerte, inexpresivo. En nuestro país, desde la fundación de la nación, incluyendo nuestros antepasados, existe un cualidad distintivo que constituye valencia sin igual: sus gentes.
Interrogantes invaden de inmediato nuestro pensar con relación a las naciones en vías de exposición y sus posibilidades de dar el paso a avanzadas.
¿Qué ha ocurrido con las naciones latinoamericana que han quedado ancladas en su condición de emergente? ¿Dónde se ha centrado el compromiso? ¿Los modelos de exposición asumido no han sido los más correctos? ¿Podría el exposición de las capacidades máximas de los ciudadanos, su billete en sus diversos ámbitos sociales asentar la diferencia y enrumbarnos al exposición?
Iniciamos este breve tránsito por el haber humano como intangible, intocable e inmaterial que late incesantemente en las naciones latinoamericanas, sobre todo la nuestra, una travesía por el imaginario mundo de esa riqueza capaz de cambiar el destino de cualquier nación en vía de exposición que la explore e identifique; que la exponga en destreza a su máxima expresión.




