
Todavía muchas personas hablan de cómo los estudiantes del profesor Juan Bosch en las aulas de los gobiernos del Partido de la Libertad Dominicana (PLD), lograron obtener notas excelentes en materia de corrupción, tan suficiente, para que el pueblo votante los sacara del poder de modo vergonzosa.
En más de una ocasión y cada vez que eran sentados en el banquillo de los acusados a los ex funcionarios y se ventilaban sus actos de corrupción en la establecimiento pública, se habló que los funcionarios del gobierno del Partido Revolucionario Flamante tenían que hallarse en el mismo espejo de los peledeistas.
Esa recomendación de quienes nunca se han enlodados con los medios del hacienda divulgado, en lo que dura una barata en un galería, fue engavetada por los actuales funcionarios, con solo citar lo que pasó en la parte administrativa en SENASA.
Por los millones envueltos en el entramado de corrupción de SENASA y ya identificados sus protagonistas, es inaceptable que las autoridades judiciales permitan que esos corruptos, para irse a sus lujosas residencias, negocien devolver solo algunos miles de los millones robados, tal y como sucedió con un cuñado de Danilo Medina, que solo devolvió tres mil quinientos millones.
El acorde los dominicanos, deben hacer filas para requerir al costo que sea que los ex funcionarios de SENASA, todos sin excepción, devuelvan cada millón robado y éstos sean condenados a la pena máxima, tal y como establecen nuestras leyes judiciales cuando se manejo de un crimen de Estado.







