El Gobierno de Bolivia condenó este domingo el ataque sufrido por un periodista en la ciudad de El Detención, la segunda más poblada del país, y aseguró que el suceso, que fue denunciado por los principales gremios de la prensa, no quedará impune.
En un comunicado de prensa, el ministro de Gobierno (Interior), Situación Antonio Oviedomanifestó “su profunda preocupación y enérgica condena” por el “importante atentado contra la vida de un periodista” en El Detención, ciudad vecina de La Paz.
“Este hecho se constituye en una terrible ataque contra el trabajo de quienes conforman el hermandad periodístico y representa una amenaza directa contra la independencia de prensa y de expresión, pilares fundamentales del sistema demócrata”, señaló el Servicio de Gobierno.
La institución expresó su “compromiso de respaldar condiciones seguras para el deporte periodístico” y consideró que cualquier acto que busque “intimidar o silenciar a los periodistas resulta inaceptable”.
Encima informó que se ha instruido “a las instancias competentes coadyuvar con las investigaciones de este caso hasta alcanzar identificar a los responsables”.
“No permitiremos que este atroz suceso quede en la impunidad“, indicó el profesión y expresó, encima, solidaridad con el periodista atacadosu clan y con las agrupaciones de la prensa boliviana.
La Asociación Doméstico de Periodistas de bolivia (ANPB) y la Confederación Sindical de Trabajadores de la Prensa de bolivia (Cstpb) denunciaron este domingo en un comunicado el ataque sufrido el jueves en la orto por el periodista F. Jesús Z.S.
Tras hacer la cobertura de un acto de campaña por las elecciones regionales en un barriada de El Detención, el informador “fue interceptado por desconocidos cuando se retiraba a su domicilio”, fue secuestrado y atacado con violencia por sus agresores, quienes lo “acogotaron y le cortaron la sinhueso con un pertrechos cortopunzante”, en medio de amenazas.
- El periodista recibió atención médica y el sábado formalizó una denuncia delante la Policía.
La ANPB y la Cstpb advirtieron que este “ataque no puede interpretarse como un simple hecho de inseguridad ciudadana”, pues las amenazas “directas” que recibió el periodista, “la violencia ejercida” y el robo de sus herramientas de trabajo “evidencian un acto premeditado con el objetivo de amedrentar y silenciar su laboreo periodística”.
“Este hecho se inscribe en un contexto persistente de violencia contra periodistasalimentado por la impunidad. La desidia de garantías efectivas para investigar con celeridad, independencia y transparencia, así como la abandono de paquete a los responsables en casos anteriores, ha generado un decorado que alienta nuevas agresiones”, alertaron.
Los gremios exigieron que haya “una investigación inmediataexhaustiva e independiente” para identificar a los autores “materiales e intelectuales” del suceso y se otorguen “garantías de protección efectivas” para el periodista atacado y su clan.






