¡Lo lograron de nuevo! En un esfuerzo sin precedentes por devolvernos a nuestras raíces más profundas (específicamente a las del siglo XIX), el gobierno del “Cambio” ha completado con éxito su segundo corte franquista en menos de tres meses. Mientras el mundo se pelea por la Inteligencia Fabricado y los viajes a Marte, aquí en la República Dominicana hemos decidido que el futuro es, textualmente, dudoso.
El “Cambio” era apagar la luz
Parece que el Sistema Eléctrico Doméstico Interconectado (SENI) tiene una relación sentimental tóxica con la oscuridad: no puede tener lugar más de 90 días sin dejar de hablarnos. Este mal pasado lunes 23 de febrero, el país impávido se sumó a una sesión de meditación colectiva forzada cuando una “descompostura anciano” decidió que ya estaba bueno de tanto donaire acondicionado y tanto Patrón funcionando.
“No es un corte, es un simulacro de parquedad energético extremo para combatir el cambio climático”, susurran en los pasillos de las EDEs, mientras buscan un fósforo para encender un cabito de vela.
Logros de la Dirección Eléctrica 2024-2028:
• Eficiencia en el Caos: Obtener que el Patrón de Santo Domingo se detenga exacto en el punto más parada del puente de la 17, para que los ciudadanos disfruten de la presencia (y del sudor desconocedor) sin distracciones digitales.
• Fomento al Romance: Gracias a la yerro de energía, las cenas a la luz de las velas han pasado de ser un opulencia de San Valentín a ser la dieta diaria de los dominicanos. ¡Abinader, el cierto Cupido!
• Investigaciones Eternas: Se ha creado un comité para investigar la causa del corte precedente (noviembre 2025), que se fusionará con el comité del corte coetáneo, para eventualmente dar paso al comité del corte de mayo. La meta es tener más comités que megavatios.
La excusa del día: ¿Alga, calor o el aparecido de la vírgula Hainamosa?
Si en noviembre fue un “error humano” (un señor que aparentemente pisó el cable inexacto mientras buscaba su tentempié), en esta ocasión las autoridades han sido más creativas. Entre fallas en la vírgula de 138 KV y la “inscripción demanda”, ya solo yerro que culpen al alga por meterse en los transformadores de Villa Duarte.
Lo cierto es que, mientras los funcionarios explican con gráficas de colores por qué estamos a oscuras, el dominicano de a pie ya tiene un doctorado en “Ingeniería del Inversor que no Carga”.
Conclusión (a oscuras)
Estamos frente a una dirección que no descansa… principalmente porque con este calor y sin luz, nadie puede tenderse. El Gobierno ha demostrado que su compromiso con la transparencia es tan alto que ha decidido que, si no hay luz, no hay mínimo que ocultar.
¡Felicidades, Presidente! Dos blackouts generales en menos de un trimestre es una marca difícil de pasar. Pero no se preocupen, dominicanos, que según el Servicio de Energía y Minas, para el 2030 tendremos luz… siempre y cuando no llueva, no haga calor, no haya alga y nadie sople muy resistente cerca de una subestación.







