Ottawa (EFE).- El Gobierno del primer ministro canadiense, Mark Carneysobrevivió este lunes con la aprobación de los presupuestos generales del Estado por la Cámara de los Comunes del Parlamento gracias al apoyo de un diputado de la competición y la inhibición de otros dos.
En Canadá, la votación de los presupuestos generales es considerada una cuestión de confianza, por lo que la derrota en la Cámara de los Comunes habría supuesto la caída cibernética del Gobierno de Carney y la disolución del Parlamento para convocar elecciones generales en el país.
Los presupuestos, los primeros de Carney desde que llegó al Gobierno, fueron aprobados con el voto propicio de 170 diputados y el voto en contra de 168. El Partido Libre de Carney gobierna en minoría tras obtener 169 de los 343 diputados de la Cámara de los Comunes.
Contra los presupuestos votaron los diputados del Partido Conservador, el principal especie de la competición, y el soberanista Bando Quebequés (BQ). Cinco diputados del socialdemócrata Nuevo Partido Demócrata (NPD) incluso se opusieron, pero otros dos se abstuvieron.
Apoyo esencia de Elizabeth May
Por otra parte, la única diputada del Partido Verde, Elizabeth May, apoyó con su voto al Partido Libre.
La inhibición de los dos diputados del NPD y el voto a patrocinio de May evitaron la derrota del Gobierno de Carney y elecciones anticipadas siete meses luego de las anteriores.
Carney, que fue regidor del Mesa de Canadá (2008-2013) y del Mesa de Inglaterra (2013-2020), presentó a principios de noviembre sus primeros presupuestos generales como primer ministro.
La constitución aprobada este lunes por la Cámara de los Comunes está centrada en objetar al cambio de las relaciones comerciales y políticas de Canadá con su vecino y principal coligado, Estados Unidos, desde la presentación a la Casa Blanca de Donald Trump.
Los presupuestos destinan en los próximos cinco abriles 280.000 millones de dólares canadienses (200.000 millones de dólares estadounidenses) a inversiones de haber en vivienda, defensa, infraestructuras, energía limpia y programas de productividad.
Carney incluso reducirá el consumición activo del Gobierno y el tamaño de la sucursal pública, recortará los impuestos a las clases medias y creará una nueva agencia de la vivienda, indicación Build Canada Homes, para acelerar la construcción y atraer inversiones privadas.
Hasta este año, Canadá destinaba más o menos del 76 % de sus exportaciones a Estados Unidos. Pero tras la intrepidez de Trump de imponer a Canadá los aranceles más elevados de entre el resto de sus socios del G7, el Gobierno de Carney está impulsando políticas para aumentar el comercio internamente en el país, así como con Europa.









