Un maestro desconocido comparte un referencia: Puede parecer poco de los primeros días de Internet, con su agresiva combinación de colores grises y rectángulos anidados adentro de rectángulos, pero FPDS.gov es uno de los capital más importantes para controlar qué poderosas herramientas de espionaje están comprando las agencias gubernamentales de Estados Unidos. Incluye de todo, desde tecnología de piratería telefónica hasta grandes cantidades de datos de ubicación y más instalaciones de Palantir.
O más acertadamente, fue una aparejo increíble y la almohadilla de innumerables investigaciones propias y de otros. Porque el miércoles el gobierno lo cerró. Su reemplazo, otro sitio llamado SAM.gov con la marca del Tío Sam, francamente apesta, y hace evidentemente más difícil descubrir de modo confiable en qué agencias, incluido el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), están gastando el cuartos de los contribuyentes.
“El FPDS puede acaecer sido un poco torpe, pero su interfaz simple y de la vieja escuela lo hacía extremadamente cómodo y robusto. Cada estado de las operaciones gubernamentales toca la contratación en un punto, y esta fue la primera aparejo que muchos periodistas e investigadores de investigación utilizaron para descubrir rápidamente qué está comprando el gobierno y quién lo está vendiendo, y cómo encajan todos estos contratos”, me dijo Dave Maass, director de investigaciones de la Electronic Frontier Foundation.






