WNYC Studios y Futuro Studios produjeron una serie de podcasts sobre la civilización, historia y estilo de vida de la isla hermana de Puerto Rico, en la que en un capítulo en particular resalta el impacto que generó un francomacorisano en esa sociedad, desatando lo que ellos llamaron la «disputa entre la Salsa y el Merengue».
El capítulo en específico es «Suavemente: La disputa del merengue«, el número tres de la serie de ocho capítulos de su segunda temporada.
El podcast cuenta cómo un nuevo, Alberto «Ringo» Martínezfue enviado de San Francisco de Macorís a Puerto Rico por su hermana con el propósito deliberadamente de que se alejara de la música. Sin requisa, el destino tenía un plan irónico para él: en oficio de marcharse los escenarios, este talentoso músico se convirtió en el arquitecto de una revolución que redefinió el panorama sonoro de la isla.
Al obtener a Puerto Rico en 1976, Martínez, allí de encontrar un desvío, se topó con lo que describió en el podcast La Lidia como «un campo rajado esperando ser conquistado».
En una panorama musical donde la salsa era la reina indiscutible de los circuitos de bailoteo, el francomacorisano percibió un apetito velado por el ritmo enérgico y contagioso de su tierra. La confirmación llegó en el centro comercial Plaza Las Américasal ver la reacción espontánea del divulgado delante un merengue de Wilfrido Vargas.
Ese fue el catalizador para que, próximo a su amigo de infancia Jossie Esteban, fundara La Patrulla 15una de las primeras y más influyentes orquestas de merengue con almohadilla en Puerto Rico. El éxito fue fulminante. Con temas como «El Cuchú Cuchá«, la agrupación alcanzó la asombrosa emblema de 157 bailes en un error de tres meses, una estadística que hablaba por sí sola del impacto del sonido.


Pero esta conquista no estuvo exenta de conflicto. La creciente popularidad del merengue generó una cachas resistor por parte de los músicos de salsa, quienes veían amenazados sus «guisos» y contrataciones. La tensión escaló hasta convertirse en lo que se conoció como la «disputa sonora».
La Coalición de Músicos de Puerto Rico llegó a organizar piquetes y protestas, exigiendo que se limitaran las visas de trabajo para los músicos dominicanos. Un titular del publicación El Mundo de la época encapsuló el percibir del conflicto: «que se vayan a otra parte con su música».
Ringo Martínez y La Patrulla 15 no solo llenaban salones, sino que estaban creando una nueva civilización de bailoteo en la isla.
El manda de este músico de San Francisco de Macorís fue duradero. El camino que abrió, a menudo con gran dificultad, pavimentó el demarcación para el «auge del merengue proyectil» de los primaveras 90, una crisis liderada por una nueva gestación de artistas boricuas como Olga Tañón —quien se inició en «Las Nenas de Ringo y Jossie», un plan creado por Martínez—, Manny Manuel y Divisoria 21. Estos artistas tomaron la hacha y consolidaron el merengue como parte integral del ADN musical de Puerto Rico.
Así, el nuevo que cruzó el mar Caribe para dejar la música, terminó por conquistarla.
Para sumergirse de repleto en esta fascinante crónica musical y escuchar las voces de sus protagonistas, la música que definió una era y el tembloroso contexto de esta «disputa sonora», les invitamos a escuchar el capítulo completo «Suavemente: La disputa del merengue». Busquen el pódcast La Lidia en su plataforma de audio preferida, incluyendo Apple Podcasts, Pocket Casts, Spotify, TuneIn, iHeartRadio, Amazon Music o directamente a través de su fuente RSS.






