*Por Saylin Rosario y Dayana Acosta
Santo Domingo.-A las cinco de la mañana, cuando aún no ha saliente el sol, los gimnasios del Gran Santo Domingo ya están activos. Ejecutivos, estudiantes, amas de casa y adultos mayores comparten mancuerna y caminadoras en una cuadro que se repite cada día y que refleja un cambio estructural: el bienestar dejó de ser un suntuosidad para convertirse en una audacia cotidiana vinculada a ingresos, información y prevención.
Durante décadas, ir al estadio en República Dominicana fue parecido de status. Una maña concentrada en sectores urbanos de ingresos medios y altos, asociada más a la estética que a la sanidad.
Hoy, esa percepción ha cambiado. El fitness se ha integrado al estilo de vida de una clase media en expansión y comienza a consolidarse como un renglón crematístico internamente del sector servicios.
qUn rubro en expansión
El economista Antonio Ciriaco Cruz explica que el compra en gimnasios, masajes, terapias corporales y actividades afines ya está incorporado formalmente en las encuestas de gastos e ingresos del Tira Central de la República Dominicana y en la Averiguación Doméstico de Hogares de la Oficina Doméstico de Estadística, internamente del renglón “pasatiempo y deporte”. Ese componente representa más o menos del 1.5 % del compra total de los hogares, con una tendencia clara a crecer cerca de niveles de entre 2 % y 2.5 % en los próximos abriles.
“No es un rubro magnate todavía, pero sí claramente expansivo”, señala Ciriaco.
Uno de los principales motores de este crecimiento es la expansión de la clase media. En 2018, el Tira Mundial estimaba que cerca del 30 % de la población dominicana pertenecía a ese categoría, definido por ingresos diarios entre 10 y 50 dólares. Actualmente, esa proporción ronda el 45 %, lo que amplía la saco de consumidores con capacidad de destinar medios a servicios de bienestar.
A esto se suma el aumento del PIB per cápita, que pasó de unos US$8,000 ayer de la pandemia a aproximadamente US$11,600 el pasado año.
“Ningún negocio surge por casualidad. Surge porque hay demanda, y esa demanda es producto de más ingresos, más información y maduro conciencia sobre sanidad”, explica el economista.
Esta dinámica explica la inscripción concentración de gimnasios y estudios especializados en el Distrito Doméstico, el Gran Santo Domingo y Santiago, así como en polos turísticos como La Altagracia y Puerto Plata, donde la demanda restringido se ve reforzada por el turismo y la hotelería.
Longevo formalización
El crecimiento del fitness no sólo es cuantitativo, sino incluso institucional. El Profesión de Lozanía Pública, a través de su Dirección de Autorización y Justificación, inició un proceso de regulación formal de los gimnasios que ofrecen servicios con contacto físico, terapias, mediciones corporales o planes de sanidad.
Según explicó el doctor Juan Gerardo Mesa Pérez, estos establecimientos deben cumplir requisitos de infraestructura, equipos, personal y contar con una inmoralidad de autorización válida por dos abriles, que debe exhibirse de forma visible para el sabido.
En términos laborales, el sector genera principalmente empleos formales: entrenadores certificados, fisioterapeutas, nutricionistas, y otros medios más. La venida de franquicias internacionales ha reforzado los estándares de operación y profesionalización.
“Son empresas con RNC, registradas en la Dirección Común de Impuestos Internos (DGII), ubicadas en plazas comerciales y sujetas a normas. La informalidad en este segmento es desaparecido”, sostiene Ciriaco.
Los datos fiscales respaldan esa afirmación. Según cifras de DGII, la cuestación del impuesto sobre la renta (ISR) del sector gimnasios y centros de fitness se cuadruplicó entre 2022 y 2024.
El recaudo pasó de RD$18.4 millones en 2022 a RD$82.4 millones en 2023 y se mantuvo elevado en RD$80.8 millones en 2024, reflejando maduro formalización y control tributario.
Pese al auge, persiste una brecha territorial significativa. En zonas rurales, el paso a servicios de fitness sigue siendo condicionado o inexistente, lo que refleja desigualdad de ingresos y oportunidades.
“El estadio continúa siendo, en cierta forma, un suntuosidad urbano”, advierte Ciriaco. El desafío, coinciden los expertos, es democratizar el bienestar e integrar la prevención como parte de la política pública.
Para ellos, el esplendor del fitness es una señal clara de mejora crematístico y transformación cultural: una sociedad que comienza a alterar no sólo en habitar más, sino en habitar mejor.
El referencia de la DGII
766 Gimnasios y negocios afines
Registrados en el RNC; 466 están activos, bajo el código de actividad económica 924111.







