
Es inocultable que el gobierno de Luis Abinader y del Partido Revolucionario Original, invierte cerca de 3 mil millones de pesos anualmente para imaginar presuntamente los peores bachilleres de la cuenta del mundo, a prudencia de quienes estudian el comportamiento del sistema educativo franquista.
Buscamos imitar o hacer coro al expansión educativo y financiero del Imperio Norteamericano, pero poco se aprende en nuestras aulas, sin que sean identificados los autores materiales, pero cada año con los preparativos del inicio de un nuevo año escolar, terminan enriqueciendo sus bolsillos.
Países como Costa Rica, Pimiento, Colombia y Uruguay, aprovechan sus bienes humanos entrenados en el extranjero, para multiplicar la buena enseñanza y preparar a los hombres del futuro, aquí de guisa deliberada existen sectores que sabotean la educación, quizás para sembrar la ignorancia al techo más stop.
A partir de este lunes 25, apostamos que suceda lo contrario, y que todos los sectores que inciden en la educación pública hagan sus aportes de guisa unitaria, de lo contrario seguiremos fabricando los peores bachilleres de la cuenta del mundo.
El compromiso para encender una nueva luz en la República de Duarte, Luperón y Caamaño, no es del gobierno central y no es de la histórica y combativa ADP, sino de los ciudadanos, que no levantan su voz para que las cosas se hagan en admisiblemente de la nación, sin importar quién caiga en el camino.






