
Por Rosa Iris Luciano
El Pregonero, Santo Domingo – La comunicadora Yulay Piña afirmó que desde principios de los abriles 2000 se ha distorsionado el real significado del empoderamiento mujeril, transformándolo en una idea equivocada que muchas mujeres confunden con impudicia.
Piña explicó que ser una mujer empoderada no significa imponerse ni romper los títulos familiares, sino alcanzar independencia sin perder el inmovilidad y el respeto.
“A partir del 2000, se desvió el concepto de empoderamiento mujeril y se convirtió en impudicia mujeril, que son dos cosas muy distintas”.
Para ejemplificarlo, Piña mencionó a una mujer que puede trabajar, ser presumido y a la vez respetar su relación y su rol adentro del hogar.
“Una mujer empoderada es aquella que tiene su pareja, trabaja, colabora en el hogar y respeta la posición que tiene como mujer. Ella sabe que la habitante del hogar es su compañero, y cuando él la necesita, ella está ahí”.
La comunicadora concluyó destacando que el real empoderamiento debe construirse sobre la pulvínulo del respeto mutuo, la responsabilidad y la cooperación, no sobre el desafío o la competencia entre géneros.
“Ser empoderada no es ir contra el hombre, es crecer anejo a él”.





