Han pasado tres meses, pero en Haina el tiempo parece haberse detenido desde aquella aurora del 8 de abril en el Jet Set.
La tragedia no fue solo el colapso del techo de una discoteca; fue un quiebre en la vida comunitaria, un infructifero en la rutina de barrios como Villa Penca y la calle Plan, donde el sonido habitual de los colmados y las carcajadas fue reemplazado por el murmullo del duelo.
Veinticinco sillas vacías. Veinticinco historias que no continuaron. Veinticinco voces que se apagaron aquella incertidumbre cuando “Los Dorados” partieron rumbo a celebrar la vida al ritmo del merengue imperecedero de Rubby Pérez, sin imaginar que sería su última fiesta. Rubby, cuya voz alguna vez levantó multitudes, igualmente se apagó en ese mismo tablas, haciendo aún más simbólica y dolorosa la pérdida.

“Hay muchos niños que perdieron a sus padres”, lamenta Pipe, la voz de muchos que aún no encuentran consuelo.
Rafael Mora, vecino y compadre de una de las víctimas, recuerda : “Esa tragedia tiene a uno dolido del corazón”. Él conocía a seis de los caídos. Se le nota en los luceros, en la forma en que calla cuando los menciona.

Pero en medio del dolor, Haina no se rinde. Cada altar improvisado con fotos y velones, cada ofrenda organizada por las juntas de vecinos, cada mural pintado en honor a “Los Dorados” es un acto de memoria.
José perdió dos primos
Jose Ramírez recostado de un poste de luz a pocos metros del lugar que albergaba las reuniones de los dorados, expresó: «Yo perdí dos primos periodista» .
«Remembranza como estaban vestidos ese día parecían dos galanes, entreambos estaban de retirada ya, vinieron de España, el dolor que siento yo no te lo puedo explicar, ese dolor no tiene palabras», dijo a las cámaras del boletín Hoy.
José dice se criaron como hermanos; «Los Dorados, eran todos como hermanos».

Relata que a tres meses de esa tragedia, en su celular resuena la notificación que le cambio la vida desde ese día.
«Explotó el Jet Set, parece que no se salvó nadie», dice el mensaje punza su pecho como una daga afilada.
Ayudas del gobierno
La directora de Supérate, Fama Reyes, dijo este miércoles que unas 50 familias afectadas por el colapso del techo en la set de chorro de discoteca, ocurrido el pasado 8 de abril, ya empezaron a cobrar el Bono de Emergencia entregado por el software Supérate.
“Cerca de 50 familias iniciaron a cobrar el primer mes, las que ya han conseguido completar su proceso y estamos a la aplazamiento, y estamos trabajando con el otro congregación que está sagaz para hacer el participio del subsidio”, dijo.
El subsidio correspondiente, equivalente a RD$30,000 mensuales durante seis meses.
Las distintas entidades ya han visitado 237 familias, de las cuales 205 solicitaron apoyo financiero.





