
Por Bellelyn Castillo
El Pregonero, Santo Domingo. -El tocólogo Víctor Calderón explicó que la primera visitante de una pupila al tocólogo debe realizarse entre los 13 y 15 abriles de existencia, una etapa esencia para establecer una relación de confianza con el diestro, siempre con el figurantes de la principio.
Esta consulta original no necesariamente alega a una enfermedad, sino que marca el inicio de una atención preventiva y educativa.
Calderón señaló que en esa etapa muchas adolescentes comienzan a sufrir irregularidades menstruales, como la aparición de la primera regla seguida de pausas prolongadas, lo que genera preocupación en las madres. Estas alteraciones suelen deberse a la inmadurez del eje hipotálamo-hipófisis-ovario, un proceso regular que tiende a estabilizarse con el tiempo.
“El cuerpo necesita tiempo para regularse. Es regular que los primeros ciclos sean irregulares, y por eso es importante que una diestro pueda orientar tanto a la adolescente como a su principio”, explicó Calderón.
El médico subrayó que este primer contacto no solo sirve para evaluar el exposición físico, sino asimismo para educar en sanidad sexual y reproductiva, ofreciendo herramientas que promuevan el autocuidado desde edades tempranas.






