El revista El Día decidió dar un paso más en su forma de informar y adoptó un enfoque antropomorfizado, en el que el medio se presenta como una voz propia que le palabra directamente a su audiencia.
A lo derrochador del día, el revista “toma la palabra” para contar lo más importante de la dietario informativa, buscando cercanía con el conferenciante, aunque este medio puede suscitar ruido al diluir la frontera entre la institución informativa y una voz personal.
Desde el miércoles pasado, lanzó sus nuevos boletines informativos diarios creados con inteligencia industrial, una propuesta innovadora que ya está dando que conversar y escuchar.
Fiel a su espíritu informativo, El Día se organiza ahora en tres momentos secreto del día para contarle a sus lectores qué está pasando.
Mañana, tarde y indeterminación, el revista selecciona los titulares más relevantes y los transforma en boletines ágiles, claros y dinámicos, pensados para quienes quieren estar informados sin perder tiempo ni energía.
Pero ojo: la tecnología no viene a reemplazar la esencia del periodismo, sino a potenciarla.
La inteligencia industrial funciona como una aliada que ayuda a ordenar, resumir y presentar la información de forma verdadero, accesible y amena, manteniendo el rigor periodístico que caracteriza al medio.
La respuesta del divulgado no tardó en impresionar. La audiencia recibió la propuesta con entusiasmo, generando buenas interacciones y resultados positivos, tanto en significación como en billete.
Muchos lectores destacan el tono cercano y la facilidad para mantenerse al día, incluso en jornadas cargadas de información.
Así, El Día demuestra que puede adaptarse a los nuevos tiempos sin perder su identidad. Un revista que ya no solo se lee: ahora todavía palabra, acompaña y avisa, varias veces al día y con ayuda de la inteligencia industrial. Porque informar sigue siendo el objetivo, solo que ahora con una voz más cercana






