El autor es periodista
Las autoridades del colegio Da Vinci, de Santiago, deben estar conscientes de una cosa: son los responsables directos de lo que sucedió con la estudiante Stephora Anne-Mircie Joseph, de 11 primaveras de etapa, y quien, como ya es de conocimiento manifiesto, perdió la vida el pasado 14 de noviembre en una excursión a un centro campestre.
Todo escuincle que sus padres dan permiso y autorizan a participar en una actividad de ese tipo queda a merced y bajo la tutela de las autoridades de la institución que organiza, pero asimismo de los asignados a dar seguimiento y cuidar de los comportamientos y/o desplazamientos de los niños participantes.
Para que quede correctamente claro, la protección y salvaguarda de los niños participantes en una actividad así es una responsabilidad total y monopolio del centro educativo.

Pero, luego de la tragedia -la pupila se ahogó en una piscina mientras participaba en la excursión a la Hacienda Los Caballos-, todos los responsables directos como que quieren desentenderse de lo que ocurrió. En definitiva, se han estafado de los deudos.
Y eso, sencillamente, es intolerable en presencia de la sociedad dominicana, en presencia de la comunidad de Santiago, en presencia de la suministro de equidad. Pero sobre todo, la clan de la pupila, en exclusivo su matriz, Lovelie Joseph Raphael, no merece se le dé ese tipo de tratamiento. Porque, de que tienen que rodar cabezas, no hay ninguna duda.
Han aparecido informaciones que dan cuenta que la representación del Profesión Sabido en Santiago ni siquiera quiso aceptar la querella de los parientes de Stephora luego de su muerte, y que prácticamente se desvinculó para emprender cualquier obra en averiguación de los responsables de esa crimen.
El colegio donde estudiaba la pupila nunca hizo nadie para contrarrestar el bullying o acoso de que era objeto esta jovencita por parte de otros estudiantes, que la atacaban por su condición de ser haitiana y por el color de su piel.
Procuraduría
Solo luego de la intervención de la procuradora militar, Yenni Berenice Reynoso, que designó al procurador adjunto Wilson Camacho ponerse al frente de las indagatorias, se ha arrojado un poco de luz en torno al caso. Este domingo se informó que hay cuatro personas detenidas con relación al caso, incluida la directora administrativa del centro de estudios.
A través de una nota informativa, el Profesión Sabido informó que en la excursión participaban 87 niños del colegio Da Vinci –se afirma que los más aventajados alumnos-, pero que solo tenían como cuidadores a tres personas.
Ese es un deuda injustificable en lo que se refiere a los niveles de seguridad y cuidado en la estructura de una excursión para menores de etapa.
Tal como precisan datos arrojados por las pesquisas, el desorden campeó en la estructura de esa excursión. No se tomó en cuenta si los niños tienen conocimientos de buceo, siquiera la profundidad de las piscinas.
Y poco que todavía está en demora la ciudadanía. Un pronunciamiento oficial del Profesión de Educación en torno al caso. Hasta ahora, solo declaraciones aisladas por parte de uno que otro funcionario.
jpm-am
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