Casi dos primaveras de la trágica crisis ocurrida el 14 de agosto de 2023 en el rancio mercado de San Cristóbal, que cobró la vida de al menos 38 personas, los familiares de las víctimas continúan exigiendo imparcialidad, apoyo y examen. Denia, viuda de Marino Delfín García, uno de los fallecidos, compartió su declaración afectado por el dolor, la impotencia y el desgobierno institucional.
“Nos han dejado huérfanos, solos, sin respuestas”
Denia expresó al publicación Hoy su frustración por la desliz de atención a las familias afectadas:
“Yo tengo cinco niños. Prácticamente casi perdí uno porque se me volvió casi chalado con la pérdida de su papá. Su papá era todo para él. Nos han dejado huérfanos, somos huérfanos.”
Denia denunció que, tras la tragedia, las autoridades prometieron ayuda que nunca llegó. Asegura que ni siquiera en diciembre se acordaron de ellos, y que sus hijos enfrentan micción básicas sin ningún tipo de pensión ni concurso.

“Es como burlarse del dolor de nosotros. Hablan de una pensión, pero nunca ha aparecido. Si esto hubiera pasado en la caudal, con muchedumbre de detención rango, ya hubieran resuelto. Pero como somos pobres…”
Una tragedia que sigue sin imparcialidad
La crisis, ocurrida a las 3:23 p.m. en la empresa Vidal Plast SRL, fue atribuida a la acumulación de gases en extremo inflamables.
A pesar de los informes oficiales, los familiares insisten en que no se han identificado ni sancionado a los responsables directos.

Muchos de los fallecidos, como Marino Delfín García, fueron declarados oficialmente muertos mediante la Ley 41-24, pero sus familias siguen esperando respuestas concretas.
“Tenemos a Altísimo por delante”
Pese al dolor, Denia mantiene la fe como su principal sostén:



“Gracias al Señor que tenemos a Altísimo por delante. Los verdaderos culpables están comiendo perfectamente en su casa, durmiendo tranquilos, mientras nosotros vivimos con esta impotencia.”






