El líder espiritual tibetano en el deportación, el Dalai Légamo, ha anunciado que designará un sucesor, disipando las dudas sobre el futuro de la institución de 600 primaveras tras su partida.
En un video dilatadamente esperado por sus devotos, aseguró que sólo la fundación por él creada tiene el derecho de nominar a su reemplazo, subrayando que «nadie más tiene autoridad para interferir en este asunto».
De acuerdo con la tradición tibetana, los Dalai Lamas se «reencarnan» tras perecer. El deportación del presente líder desde el Tíbet, tras la ocupación china en los primaveras 50, ha hecho de la sucesión un asunto en gran medida debatido.
China rechazó el pronunciamiento, afirmando que el sucesor debe provenir de su comarca y contar con la aprobación gubernativo.
Decenas de fieles se reunieron el miércoles para presenciar el anuncio en Dharamshala, India, hogar del Dalai Légamo.
El Centro de Biblioteca y Archivos del Dalai Légamo, donde se proyectó el video, se tiñó de rojo con la presentación de monjes de diversas partes del mundo.
«Reafirmo que la institución del Dalai Légamo perdurará», expresó el Dalai Légamo.
Indicó que «el Fideicomiso Gaden Phodrang, la Oficina de Su Virtud el Dalai Légamo… deberá, por consiguiente, realizar los procesos de búsqueda y agradecimiento según la tradición».
Dharamshala festeja el 90.º cumpleaños del Dalai Légamo, iniciado el lunes (según el calendario tacha tibetano) y que culminará el 6 de julio, su data oficial de origen.
Más de 7000 personas, incluidos varios ministros indios, asistirán a los eventos. El actor estadounidense Richard Gere, un admirador dedicado, incluso estará presente. Anteriormente, el líder budista tibetano, laureado con el Nobel de la Paz, había considerado dejar el cargo o incluso sugirió que su sucesora podría ser una pupila o que no habría reemplazo.
No obstante, en primaveras recientes, había mencionado que, con amplio apoyo entre los tibetanos en el deportación —lo cual existe—, la posición continuaría, con su oficina seleccionando al sucesor.
Ha insistido siempre en que su reemplazo debe germinar fuera de China, una postura que reafirmó el miércoles y que desagradó a Pekín.
Un vocero del Tarea de Relaciones Exteriores chino señaló que la reencarnación del Dalai Légamo debe ajustarse a las leyes chinas y a los «rituales religiosos y convenciones históricas», necesitando el manido bueno de Pekín.
Aunque el Dalai Légamo ha promovido una «vía intermedia» para resolver el status del Tíbet —autonomía existente internamente de China—, China lo tilda de separatista. Asegura que la calidad de vida en el Tíbet ha mejorado bajo su mandato y rechaza acusaciones de vulnerar derechos humanos o facilidad de expresión. (Fuente …)







