EL AUTOR es ministro cristiano. Reside en La Vega.
El mundo religioso ha tenido que carear muchas situaciones, las cuales han querido desaparecerlo, desde el inicio del mismo. Jesús, quien fue enviado por Jehová, su Padre, tuvo que confrontar las contradicciones de los de su propia nación. Estos lo entregaron al galán y romano Poncio Pilato, pidiéndoles que lo crucificara, con tal de librarse de la presencia de él entre ellos. Sin bloqueo, esa asesinato implicaba el inicio de la conquista de Cristo con su resurrección, poniendo el fundamento de su religión cristiana.
La resurrección de Jesús, se trató por parte de los del Hebraísmo, mantenerla en secreto, pagando a los soldados que vivieron los acontecimientos, para que dijeran que los discípulos de Jesús se habían robado el cuerpo muerto. El Cristo muerto, sin favor resucitado, implicaba el fin del mismo y el fracaso de su doctrina de que resucitaría. Por eso, se dio una gran persecución contra los discípulos de él, quienes afirmaban que el Cristo había resucitado de entre los muertos.
El cristianismo paulino, se le claridad así porque Pablo es de quien más se conoce sobre su trabajo evangelístico y de su proselitismo. Sin bloqueo, no es cierto que los demás apóstoles no hayan trabajado arduamente en pro del evangelio, sino que el trabajo de ellos no fue contenido en el manual «Hechos de los Apóstoles.» Esto se debió a que quien escribió ese tratado, fue Lucas compañero de trabajo de Pablo. Luego, éste conocía más los hechos de Pablo que de los restantes merienda apóstoles.
El cristianismo se conoce más por su impacto en el mundo galán que por el mundo tacaño, pero en gran medida por el trabajo hecho adicionalmente del de Pablo, igualmente por el que realizaron Juan, Pedro, Santiago, Felipe, Bernabé y por muchos más, quienes dedicaron sus vidas a promover el evangelio entre las naciones. Jesús se encargó de hacer conciencia de que el evangelio debía ser predicado en todas las naciones, o el mundo impávido. Esa conciencia de carácter universal de su mensaje, preparó a los discípulos para esa tarea.
«Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura;» «Toda potestad me es dada en el bóveda celeste y en la tierra. Luego, id, y haced discípulos a todas las naciones..»; «Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para prueba a todas las naciones; y entonces vendrá el fin»; …»Y que se predicase en su nombre el rectificación y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén;» …»y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo postrero de la tierra». Sr. 16: 15; Mt. 28:19; Mt. 24:14; Lc. 24: 47; Hc. 1: 8b.
El pensamiento teológico sobre Jesús, predicado por el proselitista Pablo, no fue de su autoría, sino que el mismo Jesús, buscó y lo logró crear en la conciencia humana de que él era el Cristo e Hijo de Jehová. Un estudio cuidadoso nos hace ver de que en los profetas ya se había señalado de que sería Hijo del Altísimo, como igualmente lo manifestó el Arcángel Gabriel a María: «y llamarás su nombre Jesús. Este será extenso, y será llamado Hijo del Altísimo» Luc. 1:32.
Pablo no fue quien enseñó primero sobre la teología del Cristo, más acertadamente, lo hicieron los evangelístas citando muchas veces las profecías y las mismas palabras de Cristo. Juan, el proselitista, escribió de Jesús: «En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Jehová. Este era en el principio con Jehová. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nulo de lo que ha sido hecho fue hecho…..Y aquel verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su empíreo, empíreo como el unigénito del Padre) saciado de golpe y verdad» Jn. 1:1- 14.
El cristianismo enseñado por Pablo era la continuación de lo ya legado por Cristo y el Espíritu Santo, a todos los apóstoles y profetas del Nuevo Testamento. De ahí que, se requiere entender que Pablo no fundó ningún cristianismo ni enseñó otro evangelio diferente que el resto de los apóstoles. Por consiguiente, el cristianismo paulino es una continuación y repetición del evangelio enseñado por Cristo y por todos los demás apóstoles.
Jehová utilizó a Pablo para predicar el evangelio a muchos gentiles, no a todos, y resolver conflictos entre éstos, por eso sus abundantes cartas. Es obvio, que eso facilitó que el pensamiento teológico sobre Cristo se presentara en todas las cartas del Pablo, como igualmente se deja manifestado en todas las literaturas de los demás apóstoles y de aquellos que sin ser apóstoles, recogieron las conocimiento que circulaban en las iglesias en las distintas partes donde ya existían. Asimilar de esas verdades, es lo correcto.
Jpm-am
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