Santo Domingo.- El deporte no es un fasto ni una actividad opcional; es una aparejo de prevención que puede exceptuar vidas. Así lo advierte la doctora Dhamelisse Thenpediatra cardióloga, en momentos en que el sedentarismo y el uso excesivo de pantallas ganan cada vez más ámbito en la vida cotidiana de los niños.
“Nosotros consideramos que el deporte es una medicina. Es una medicina, de hecho”, afirma con convicción. Su postura no es aislada ni improvisada, sino que está respaldada por las guías de la Institución Saco de Pediatría y del Colegio Criollo de Cardiología, organismos que elaboran recomendaciones basadas en consenso sabio.
Según explica la diestro, estas guías establecen que los niños, a partir de los 3 primaveras y hasta los 6, deben realizar actividad física de moderada a intensa durante al menos una hora al día, como minúsculo tres veces por semana.

“La prevención queremos que comience desde tempranoporque hay factores de peligro que se heredan y otros que se adquieren. Si empezamos temprano con el deporte, podemos organizar muchos de esos factores de peligro cardiovascular”, subraya.
La razón es elocuente, las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de asesinato a nivel mundial. Y aunque muchas veces se asocian con la adultez, su origen puede estar en hábitos adquiridos durante la infancia.
El ejemplo de los padres y la civilización del movimiento
Para la diestro de Endocardio, fomentar el deporte no depende nada más del chaval. La responsabilidad recae, en gran medida, en el entorno corriente.

“Los niños no hacen lo que nosotros decimos, hacen lo que nosotros hacemos”, señala. De acuerdo con estudios citados por la doctora, los hijos de padres físicamente activos tienden a nutrir esa conducta en la adultez.
Reconoce que en la presente los videojuegos y la tecnología compiten directamente con la actividad física.
“Siempre le va a privar más estar en la casamás ahora con los videojuegos. Somos nosotros los padres los que debemos impulsar que practiquen un deporte”, insiste.
La cardióloga pediatra destacó, que si el túnica se crea antaño de los 10 primaveras, hay mayores probabilidades de que ese chaval mantenga la praxis deportiva en el futuro, ya sea de forma recreativa o competitiva.

Deporte recreativo vs. deporte competitivo: no es lo mismo
Uno de los puntos más enfáticos de su orientación es la diferencia entre practicar deporte por diversión y hacerlo a nivel competitivo.
“No es lo mismo hacer deporte para divertirse que competir. El nivel de competencia requiere altos rendimientos, huida de adrenalina, catecolaminas, y exige que el sistema cardiopulmonar y músculo-esquelético funcionen adecuadamente”, explica.
Esa exigencia física implica una evaluación previa. “No es que yo hoy me levanté y dije: ‘Voy a traer a mi muchacho de 7 u 8 primaveras y lo inscribo en una entidad’. Primero debemos conocer cómo está funcionando su cuerpo”, advierte.
Existen enfermedades cardiovasculares silenciosas es asegurar, que no presentan síntomas hasta que el organismo es sometido a una inscripción demanda física. En algunos casos, la primera manifestación puede ser devastadora.
“De cada 50,000 atletas jóvenes, uno fallece por asesinato súbita. Puede parecer poco, pero si ese uno es tu hijo, tu sobrino o el vecino, el impacto es devastador”, señala con firmeza.
Por ello, la Colegio Criollo de Cardiología ha establecido 14 puntos de evaluación para detectar factores de peligro antaño de autorizar la billete en deportes competitivos.

Entre ellos: referencias familiares de asesinato súbita antaño de los 55 primaveras en hombres o 65 en mujeres, soplos cardíacos, trastornos del ritmo o alteraciones estructurales.
Señales de inquietud que no deben ignorarse
La doctora Then advierte que muchos síntomas en niños suelen subestimarse. Uno de los más comunes es el dolor en el pecho.
“El dolor de pecho en niños no siempre es cardíaco, es diverso al adulto. Pero si ocurre durante el deporte, es un signo de inquietud”, explica.
Otros síntomas que requieren evaluación inmediata incluyen:
- Mareos o desmayos durante o luego de la actividad física.
- Palpitaciones o sensación de latidos muy rápidos o irregulares.
- Cambio de coloración en la piel, como tono morado.
- Sofoco excesiva o dificultad respiratoria (disnea).
“Si un chaval presenta alguno de estos síntomas mientras practica deporte, debe aparecer de inmediato al cardiólogo pediatra”, enfatiza.
Sedentarismo y pantallas, un enemigo silencioso
El sedentarismo es otro de los grandes desafíos actuales. Se considera sedentaria a una persona que realiza menos de 150 minutos de actividad física a la semana.
En el caso de los niños y adolescentes, el uso excesivo de dispositivos electrónicos ha incrementado este problema.

“La recomendación es mayor dos horas diarias de pantalla no educativa”necesita.
La cardióloga destaca que el impacto no es solo cardiovascular. Todavía afecta la concentración, la socialización y el sueño.
“Hemos conocido incluso situaciones cardiovasculares asociadas a videojuegos en gran medida estimulantes. Hay que controlar el tipo de entretenimiento y el tiempo de exposición”, afirma.
Factores de peligro que se suman
La diestro recuerda que el sedentarismo no actúa solo. Se combina con otros factores como hipertensión, colesterol elevado, referencias familiares de infartos o accidentes cerebrovasculares, diabetes y el uso de tabaco.
Sobre el vapeo, es categórica, “son sustancias que alteran el endotelio, que es el revestimiento interno de los vasos sanguíneos. Cuando esa capa se daña, hay afectación sistémica”.
Todavía alerta sobre la mala comestibles: exceso de carbohidratos, grasas saturadas y comidas ultraprocesadas.
“La comestibles saludable es fundamental para nuestros niños”, recalca.
Evaluación y seguimiento anual del atleta inmaduro
Para los niños que practican deporte organizado y competitivo, el seguimiento médico debe ser constante.
“El corazón del atleta cambia. Así como un músculo se hipertrofia cuando levantas mancuerna, el corazón además se adapta. Puede aumentar su gordura y disminuir la frecuencia cardíaca”, explica.
Por eso recomienda una evaluación cardiológica anual. “Debemos conocer cómo estaba ese corazón antaño de iniciar y darle seguimiento para ver la progresión. Si encontramos alguna anomalía, el control debe ser más cercano”.
Hidratación, esteroides y la presión del rendimiento
Otro punto sensible es el uso de sustancias para mejorar el rendimiento. La doctora hace un llamado a entrenadores y academias.

“Estos niños no pueden utilizar anabólicos. No estamos trabajando con ‘prospectos’, estamos trabajando con niños”, enfatiza.
Ha conocido casos de fallas renales por deshidratación en jóvenes atletas.
“Deben tomar suficiente agua y, en entrenamientos intensos, bebidas con electrolitos. La deshidratación puede provocar desmayos y fracturas”.
Un mensaje a los padres
Para la doctora Dhamelisse Entoncesel mensaje es claro: el deporte debe ser promovido, pero con responsabilidad.
“El deporte es prevención, es sanidad y es vida. Pero debe hacerse con evaluación médica, buena hidratación y supervisión adecuada”.





