El aumento de la demanda completo de electricidad, que se ralentizó al 3% en 2025 tras el 4.4% en 2024, va a acelerarse de aquí a 2030 a un ritmo del 3.6% anual de media, lo que supone una neta velocidad respecto al 2.8% de la pasada término, indica la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
En su noticia sobre la electricidad publicado este viernes, la AIE destaca además que las renovables y la nuclear están ganando peso en la gestación y a comienzos de la próxima término supondrán un 50% del total, frente al 43% en 2025.
En los próximos cinco abriles, el ritmo de crecimiento de la demanda será un 50% superior al que se registró en la pasada término, y eso sobre todo por las nuevas evacuación de la industria, pero además por los vehículos eléctricos, la instalación de aparatos de refrigeración y los centros de datos.
La electrificación de los usos queda sintetizado en un documento: el consumo de energía en el mundo va crecer al menos 2.5 veces más rápido que el conjunto de la energía.
Para ilustrarlo, el director de los mercados de la energía de la AIE, Keisuke Sadamore, señaló que “en esta era de la energía, el incremento del consumo completo de electricidad hasta 2030 equivaldrá a añadir el doble de lo que representa ahora la Unión Europea”.
China concentrará el 50% de la nueva demanda
Por sí sola, China supondrá el 50% del aumento completo hasta la próxima término, con una cadencia de incremento anual del 4.9%, inferior al 6.5% que tuvo en el decenio precedente.
Aunque tengan un peso relativo pequeño, la cadencia se va a acelerar en India (al 6.4%) y en el sureste oriental (al 5.3%), que aparecen como los motores que están tomando el dimisión de China.
El consumo de electricidad va a subir de aquí a 2030 además en los países en explicación, a un ritmo del 2% anual en Estados Unidos (el doble que en la pasada término) e incluso del 2.3% en la Unión Europea.
La gestación de electricidad con renovables alcanzó en 2025 por primera vez la obtenida en centrales de carbón, pese a que la contribución de la hidroeléctrica fue pequeño que en 2024, y superó un tercio del total, cuando hace una término su cuota era del 23%.
El principal vector de esa progresión de las renovables el pasado año fue la fotovoltaica y lo va a seguir siendo hasta el final de la término, ya que en ese tiempo aportará más del 60% de la nueva producción, de forma que superará a la eólica y a la nuclear este año y a la hidroeléctrica en 2029.
En conjunto, las renovables van a progresar a un ritmo medio anual del 8.4% de aquí a 2030 y internamente de éstas la fotovoltaica y la eólica -las que tienen una naturaleza intermitente- elevarán su cuota conjunta del 17% en 2025 al 27% en 2030.
El carbón, todavía primera fuente de producción en 2030
Frente a eso, la electricidad generada por carbón se está estancando en convexidad y va a seguir así, con lo que en términos relativos va a descender, del 34% en 2025 al 27% en 2030, aunque entonces seguirá siendo individualmente la principal fuente de producción.
El gas para producir electricidad, por su parte, va a acelerar su cadencia de progresión al 2.6% de media anual en 2026-2030, por un resistente aumento de la demanda de Estados Unidos y Oriente Medio.
Por lo que respecta a la nuclear, aunque su cuota va a disminuir tanto en Estados Unidos (del 29% en 2025 al 25% en 2030) como en Europa (del 23% al 20%), en China la conexión de nuevos reactores a la red significará un incremento medio anual del 6% hasta 2030.
De forma que a escalera mundial en los cinco próximos abriles la progresión de la electricidad nuclear será del 2.8% de media anual, más del doble del 1.3% registrado entre 2021 y 2025.






