POR JOSE HENRIQUEZ ENCARNACION
El conflicto entre el gobierno de los Estados Unidos de América, presidido por Donald Trump y el de Venezuela, presidido por Nicolás Adulto, no se tráfico de una contradicción entre ideologías, ni entre autoritarismo y democracia; se tráfico de un conflicto de intereses entre el imperialismo occidental, protagonizado por Estados Unidos y la OTAN y el social imperialismo, protagonizado por Rusia y China.
Veamos las causas históricas de este conflicto multipolar:
El mejora de relaciones de producción capitalistas de estado o burocratizado -según el marxista Charles Bettelheim- en la Unión Soviética, convirtió a este país en un social imperialismo, con una formación social heredada por lo que hoy es la Asociación Rusa de Putin.
La subordinación de los modos de producción al control de una burocracia, cuya acumulación originaria (de riquezas, moneda y poder); domina el sector financiero y determina el poder político; sustentado en un mejora tecnológico y marcial y de un sector exportador, basado en la exportación de gas y petróleo, ha entrado en contradicción con las potencias europeas y con el imperio de USA.
O sea, Rusia está en la escalón superior del capitalismo (de Estado) que es el imperialismo, como lo definió C. Marx, y la internacionalización de sus capitales (inversiones), lógicamente, ha entrado en contradicción con sus competidores naturales e históricos: “los países del primer mundo” (USA, Inglaterra, Francia, Alemania), como los definió Mao Tse Tung.
En cuanto a China, podemos afirmar lo mismo, respecto a su proceso de progreso, aunque con características diferentes: el mejora de un sistema capitalista (basado en la propiedad privada de los medios de producción) no burocratizado y un sistema financiero socialista; pero, los dos subordinados al control cumplidor del Estado y del Partido Comunista Chino. Xi Jin Pin, definió este maniquí, como “un país, dos sistemas”.
El hiperdesarrollo del maniquí chino lo indujo a la internacionalización de capitales (inversiones en infraestructura, industrias, comercios, acreedores…) y de tecnologías avanzadas (desplazando marcas del mercado USA y europeo) y compitiendo a nivel de la cibereconomía, basada en la producción de productos de tierras raras.
En consecuencia, el escena mundial flagrante, está caracterizado por la extensión de las inversiones económicas de China y Rusia, tratando de blindar y ampliar su dominio financiero y cierta hegemonía política, en defensa de sus intereses geopolíticos.
En cambio, el imperio norteamericano y sus aliados tratan de blindar su dominio financiero y su hegemonía política sobre el “tercer mundo” (países subdesarrollados), donde tienen sus grandes multinacionales, en los cuales, históricamente han explotado oro, plata, bauxita, petróleo; sector turismo, zonas francas, sector financiero, y ahora, las tierras raras, saco fundamental del mejora tecnológico y termonuclear flamante.
Quiere afirmar, que estamos en un mundo de dominio multipolar y la ampliación del dominio financiero de las potencias determina la hegemonía política. Y, entendiendo esto (axioma marxista), los chinos han llevado sus inversiones (comercios, fábricas…), como si fuese una invasión pacífica, a todos los rincones del mundo (las Plazas Chinas están hasta en las provincias más pequeñas).
Y como “Lo que determina, en última instancia, es lo financiero” (otro axioma marxista), lo que han comprendido muy correctamente los rusos y los chinos, pues continúan internacionalizando sus capitales y ampliando sus áreas de influencia, mediante tratados comerciales con otros países como la India, Brasil, Irán y Venezuela, entre otros.
Todo eso crea un escena cada día más conflictivo con USA y Europa, cuyos sistemas están en decadencia o en itinerario curva, conveniente al rezago de sus fuerzas productivas, a cierto estancamiento financiero (crisis del dólar); aunque mantienen sus industrias militaristas en mejora. A esto se debe que el presidente Donald Trump haya empollón esa política de aranceles y empollón reducción del consumición corriente para “rescatar la crematística de USA y retornar a la permanencia dorada”.
Por otra parte, los USA, en esta última lapso, se han fortalecido en países petroleros que estaban fuera de su hegemonía: Irak, Libia, Siria… y ahora, Venezuela, para “restablecer la democracia y eliminar el Cartel de los Soles, dirigido por Adulto”; pero, agregó, que va a rescatar el petróleo venezolano; incluso, la Escuadra de los estados Unidos incautó un buque petrolero venezolano.
Vale afirmar, que vivimos en un mundo caracterizado por un conflicto de intereses económicos y geopolíticos y que no se tráfico de contradicciones ideológicas, ni de autoritarismo o democracia; se tráfico de la contradicción entre dos mundos en los cuales, cada ficha que se mueve o cada pelea que se produce, es el resultado de ese conflicto de intereses y los pueblos (inocentes) son víctima de esos intereses, movidos por la codicia de la plusvalía o la furor del poder. Pero… ¿Cómo es posible?…
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