Washington .— El Ejército estadounidense lanzó un segundo ataque contra una embarcación presuntamente usada para transportar drogas en el mar Caribe, aun cuando ya tenía información de que había sobrevivientes tras el primer cañoneo realizado en septiembre, según confirmaron dos personas con conocimiento directo del caso.
La alegato para esa segunda entusiasmo marcial fue la pobreza de hundir la embarcación, explicaron las fuentes bajo anonimato al no estar autorizadas a musitar públicamente. El gobierno del presidente Donald Trump sostiene que las 11 personas a borde murieron.
Lo que aún no está claro es quién dio la orden final y si el secretario de Defensa, Pete Hegsethestuvo involucrado, según una de las personas.
El caso ha eminente alarmas entre legisladores que investigan si Estados Unidos actuó adentro del ámbito lícito en estas operaciones.
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Se prórroga que las preguntas se intensifiquen el jueves, cuando el almirante Frank “Mitch” Bradleyseñalado por el gobierno como quien ordenó el segundo ataque, comparezca delante el Congreso en una sesión informativa clasificada.
Crece el cómputo sobre Hegseth
Los nuevos detalles surgen mientras Hegseth enfrenta viejo presión por los ataques contra presuntos narcotraficantes en el Caribe y el Pacífico, especialmente por el cañoneo de seguimiento que habría provocado la crimen de sobrevivientes.
Expertos legales y legisladores advierten que esa entusiasmo podría violar leyes internacionales aplicables en tiempos de paz y normas sobre conflictos armados.
Hegseth defendió el segundo ataque afirmando que ocurrió bajo la “neblina de la pelea” y aseguró desde la Casa Blanca que no vio sobrevivientes ni permaneció durante el resto de la ocupación.
El secretario igualmente insistió en que Bradley “tomó la valentía correcta” y que tenía plena autoridad para proceder.
Investigaciones y cuestionamientos en el Congreso
El gobierno de Trump sostiene que Estados Unidos está en “conflicto armado” con los carteles de la droga, pese a que el Congreso no ha consentido ninguna autorización formal para el uso de la fuerza marcial en la región.

La existencia del segundo ataque no se mencionó inicialmente en una sesión clasificada realizada pocos días luego del incidente.
La información fue revelada más delante, pero la explicación del Área de Defensa ha dejado insatisfechos a legisladores de entreambos partidos.
En una inusual entusiasmo conjunta, los comités de Servicios Armados del Senado y la Cámara anunciaron investigaciones formales sobre lo ocurrido.
Una comparecencia secreto para los investigadores
Se prevé que Bradley participe el jueves en una sesión clasificada pegado a los presidentes republicanos de entreambos paneles y los dos demócratas de viejo rango.






