Este martes se reinició el recuento de los votos de las presidenciales, un día luego de que el Consejo Franquista Electoral (CNE) dijera que había un “igualada técnico” entre el conservador Nasry Asfura y el centrista Salvador Nasralla y anunciara la interrupción temporal del cómputo por problemas técnicos.
Así, con poco más del 61% de las actas escrutadas, Nasralla, un afamado expresentador de televisión, alcanza 788,004 votos (39,94%), mientras que Asfura —respaldado en la recta final por el presidente estadounidense Donald Trump— suma 785,411 (39,81%).
En tercer empleo figura la oficialista Rixi Moncada, exministra de Defensa y delfín de la presidenta Xiomara Castro, con el 19,19% de los sugragios.
La marcha electoral del domingo, en la que incluso se renovó el Congreso y las autoridades locales, transcurrió en paz, aunque semanas ayer tanto Escapado, el partido oficialista, como la examen denunciaron posibles fraudes, lo que alimentó temores sobre la transparencia del proceso.
Ahora, los dos candidatos que van en la delantera aseguran tener la superioridad según sus conteos internos, mientras Moncada denuncia una presunta “inflación de actas” en merced del Partido Franquista, en el que milita Asfura.
¿Qué pasa ahora?
En Honduras no existe segunda dorso electoral, por lo que quien obtenga la mayoría de votos, aunque sea por un beneficio exiguo, será notorio campeón.
Esto ocurre sólo cuando se concluye el conteo de todas las actas.
Actualmente, yl CNE ha procesado el 61% de las boletas y la diferencia entre los dos candidatos es tan escasa que se encuentra adentro del beneficio de error estadístico.
Por ello, no es posible establecer una tendencia clara, una situación que se conoce como igualada técnico.
La autoridad electoral deberá continuar con el conteo y, una vez finalizado, según la Ley hondureña, informar quién resultó campeón o si hubo un igualada algorítmico.
Este anuncio debe realizarse a más tardar 30 días calendario luego de los comicios y publicarse al día próximo en el diario oficial La Semanario.
En caso de un igualada exacto, donde los dos candidatos obtengan el mismo número de votos, se volverían a contar las boletas en un cómputo peculiar.
Si tras este nuevo conteo persiste la igualdad, la reglamento establece que se debe convocar a una nueva disyuntiva adentro de los 20 días calendario siguientes a la confesión del igualada.
En este círculo, los comicios se realizarían sólo entre los candidatos empatados.
Este panorama no es difícil, pero en términos estadísticos resulta poco probable.
Alegan superioridad
Este lunes, mientras el CNE pedía “calma” durante el conteo de votos, tanto Nasralla como Asfura aseguraban que serían los ganadores de la disyuntiva.
Nasralla publicó en sus redes sociales una proyección de votos que, según él, lo ubicaría como vencedor de los comicios del domingo.
Más tarde aclaró en otro mensaje: “No nos estamos declarando ganadores, solo estamos proyectando los resultados que van a ingresar al CNE en las próximas horas”.
Este es el cuarto intento de Nasralla por entrar a la presidencia.
En 2022, en su preparatorio intento, renunció a sus aspiraciones y se integró a la fórmula de la propuesta de izquierdas de Xiomara Castro como vicepresidente.
El conservador Asfura, por su parte, incluso se pronunció tras el obstrucción del conteo preliminar del CNE, pidiendo a sus correligionarios paciencia, aunque aseguró que los resultados favorecen a su partido.
Esta es la segunda ocasión en la que el exalcalde de Tegucigalpa, quien hizo campaña con su pegajoso inscripción “Papi a la orden” (que incluso utilizó en otras elecciones), se postula al mayor cargo manifiesto en Honduras.
En los días previos a las elecciones, Donald Trump le dio explícitamente su apoyo en varios mensajes publicados en su red social Truth Social y anunció el indulto al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, quien cumplía una condena de 45 primaveras en EE.UU. por narcotráfico y en el pasado fue líder del Partido Franquista.
Trump incluso amenazó con recortar la ayuda financiera al país centroamericano si no ganaba Asfura, a quien las encuestas previas a los comicios situaban en tercer empleo.
En la tarde del lunes, Trump publicó un mensaje en el que hizo narración al proceso de recuento de votos.
“Parece que Honduras está tratando de cambiar los resultados de su disyuntiva presidencial. ¡Si lo hacen, habrá báratro que fertilizar!”, escribió el mandatario en redes sociales sin aportar pruebas.
Por otra parte de designar presidente, los hondureños debían elegir por los 128 integrantes del Parlamento franquista, 20 representantes al Parlamento Centroamericano y las autoridades de los 298 municipios del país.
El nuevo gobierno que surja de estas elecciones tendrá que objetar a las expectativas de un país donde más del 60% de los hogares vive en condiciones de pobreza y cuya ingenuidad está marcada por el crimen organizado, la violencia política y la corrupción.





