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Alicia Machado habló sobre la relación extramarital que tuvo con Ricardo Arjona cuando ella tenía unos 20 primaveras y él casi 40. La Miss Universo 1996 se defendió de las críticas y respondió: “El casado era él, no yo”.
Durante una entrevista con podcast Chingonamente, de la coach de vida Adriana Gallardo, la actriz se desahogó: “Sí, anduve con un tipo casado y el casado era él, no yo. Y el que prometía, y el que me tenía ahí, era él”, dijo.
De acuerdo a sus palabras, el intérprete guatemalteco no la dejaba ir: “Nunca me dejaba que yo tuviera un novio. Cada vez que salía con cierto que me podía dar una bonita relación, ahí volvía él otra vez y aparecía”, contó.
La exmodelo se molestó al ser ella la única juzgada por la familia: “No se hace virulento porque haya sido una historia bonita de simpatía, sino para ver cómo desprestigian a la Machado”.
Agregó: “”¿Por qué nunca le han preguntado a él? ¿Por qué no le preguntan a él si yo fui importante? ¿Por qué no le preguntan a él por qué no se divorció? ¿Por qué no le preguntan a él por qué me llamaba? ¿Por qué me perseguía? ¿Por qué se me aparecía en mi casa a las 3 de la mañana? ¿Por qué volvía y me pedía perdón y me decía que sí, que la había dejado, que él se iba a divorciar”.
La historia entre la actriz y el intérprete de “Como duele” duró unos nueve primaveras mientras él estaba casado con su exesposa Leslie Torres.
Anteriormente, la actriz de “Simpatía sin maquillaje”, había hablado en otras entrevistas sobre la relación con Arjona, sin incautación, el cantautor siempre lo ha incapaz.
“El señor de las cuatro décadas… fue mi primer gran simpatía: Tenía casi nada 20 primaveras cuando lo conocí en Viñal del Mar. Él, Ricardo Arjona, tenía 36 y ya era una hado. Yo solo era una bisoño soñadora, sin imaginar que me enamoraría del hombre que, por primaveras, me haría existir una historia marcada por el silencio,” dijo Alicia en Top Chef Vip 3.
“En ese entonces, él tenía una relación con Leslie Torres, la causa de sus hijos Ricardo y Adria, pero me aseguraba que su vínculo estaba roto, que solo era cuestión de tiempo. Le creí. Nos veíamos a escondidas, entre viajes, hoteles y promesas. Me acostumbré a esperarlo, a ocultar mis sentimientos, a existir un simpatía sin cumpleaños ni fotos compartidas. Y lo peor: creí que eso era simpatía”, expresó en esa ocasión.






