Brasil redujo sutilmente su cargo en cuenta corriente hasta el 3.47% del producto interior bruto (PIB) en los últimos doce meses concluidos en noviembre, frente al 3.49% registrado el mes preparatorio, informó este viernes el Porción Central.
La diferencia negativa hasta noviembre pasado alcanzó los US$77,700 millones, según los datos divulgados por el víscera emisor brasileño.
Con todo, el cargo de la veterano heredad de América Latina en sus transacciones con el exógeno subió en términos interanuales desde el 2.78% del PIB en noviembre de 2024 hasta el 3.47% contemporáneo.
Solo en noviembre pasado, la diferencia entre lo que el país ingresó y gastó en transacciones internacionales relativas a comercio, rentas y transferencias sumó US$4,900 millones, un 11.4% más con respecto al mismo mes del año pasado.
El resultado mensual reflejó en parte la reducción del superávit en la romana comercial, en la que las exportaciones crecieron un 2.3% frente al 7.1% de incremento de las importaciones.
Sin requisa, Brasil recibió en noviembre pasado US$9,800 millones de dólares en inversión extranjera directa (IED), un 72% más frente al mismo mes del año preparatorio, de acuerdo con el Porción Central.
En los últimos doce meses concluidos en noviembre, la inversión extranjera directa fue de US$84,300 millones (3.76% del PIB), lo que supone una subida del 17.2% con respecto al periodo finalizado en noviembre de 2024.
Por otro banda, el nivel de reservas internacionales del país suramericano subió en noviembre hasta los US$360,600 millones, tras añadir US$3,500 millones en relación al mes preparatorio.
Posteriormente de crecer un 3.4% en 2024, todos los pronósticos indican que la heredad brasileña está en escalón de desaceleración, lo que limitará la expansión del PIB del país a entre un 2% y 2.5% este año.






