El agobio de prisa nos absorbe. Suele suceder que en la vida de un ciudadano popular los compromisos y el ruido constante es normalidad, mientras que detenerse a mirar en torno a adentro puede parecer un boato.
En este contexto asimismo hay voces expertas que aparecen como luz de alertaque advierten, que te dicen que hay que radicar para estar acertadamente porque es el sentido de la vida.
Uno de ellos es el escritor y conferencista gachupin Borja Vilasecaquien visitará el país como mostrador de Mentes Expertas el próximo 19 de marzo, por lo que Diario Redimido el los tiene entrevistado para conocer un adelanto de todo el conocimiento que tiene para dar.
Para él conocernos a nosotros mismos es el punto de partida para comprender cómo funcionamos, qué necesitamos para ser felices y por qué reaccionamos de determinadas maneras frente a la vida.
“Cada vez que sufrimos solemos apañarse culpables fuera. Pero cuando miramos en torno a en el interior descubrimos que muchas veces la verdadera causa está en heridas no sanadas, creencias limitantes o aspectos de nosotros que aún no hemos iluminado”, explica el asimismo periodista.
Ese proceso de introspección permite comprender por qué algunas personas tropiezan repetidamente con las mismas situaciones o conflictos. Al escudriñar esas dinámicas internasse abre la posibilidad de transformarlas.
Vilaseca considera que la descuido de educación emocional y espiritual en la sociedad contemporáneo ha contribuido a que muchas personas vivan atrapadas en estados de estrés crónico, ansiedad o depresión.
“El autoconocimiento nos ayuda a radicar de modo más consciente y a mandar nuestras emociones con maduro responsabilidad, en oficio de reaccionar automáticamente frente a lo que sucede”, afirma.
Estar en piloto inevitable
Cuando las personas evitan el tiempo para reflexionar sobre sí mismasel peligro es convenir atrapadas en lo que el autor describe como una vida en “piloto inevitable”.
Para él, se manejo de un estado en el que la mente domina por completo la experiencia, generando una especie de somnolencia emocional. En ese círculo, la vida se construye desde fuera en torno a adentro: buscando distracciones, anestesias o evasiones que eviten el contacto con su mal existencial.
“Es una forma muy extendida de radicar hoy en día: apañarse entretenimiento constante a no enfrentarse a la propia verdad“, señala.
Pero ¿qué se puede hacer? El primer paso para reconectar con uno mismosegún Vilaseca, es desistir el victimismo y contraer responsabilidad personal.
Esto implica iniciar un trabajo interior que incluya cuidar el cuerpo, la mente, el sistema nervioso y el mundo emocional. Incluso supone revisar las propias creencias y preguntarse qué hay detrás de los resultados insatisfactorios que se repiten en la vida.
El objetivo final es reconectar con la esencia, más allá de las máscaras del ego o de los personajes que las personas adoptan para encajar socialmente.
“Muchas personas creen que no se gustan a sí mismas, pero en sinceridad lo que no les gusta es el personaje que han construido. Cuando se van quitando esas capasdescubren una parte más profunda y auténtica con la que pueden reconciliarse”, explica.
Formarse de la adversidad
Para el conferencistaincluso las experiencias difíciles pueden convertirse en oportunidades de crecimiento.
Vilaseca propone ver la vida como un proceso de enseñanza continuodonde no siempre ocurre lo que deseamos, pero sí lo que necesitamos para cambiar.
Desde esta perspectiva, las dificultades invitan a cuestionar creencias, recobrarse heridas emocionales y comprender aspectos desconocidos de uno mismo.
“Pelear contra la vida es inútil. La vida es nuestro gran preceptor“, resume. Uno de los momentos más transformadores, asegura, puede salir cuando una persona siente que ha tocado fondo.
En esos instantes de saturación emocional, explica, el cerebro libera una sustancia llamamiento anandamida —conocida como la molécula del despertar— que puede activar una profunda toma de conciencia.
A partir de ahí surge una fuerza interior que impulsa a levantarse y comenzar un nuevo ciclo.
“Es un proceso dolorosopero profundamente transformador. Muchas veces las peores experiencias se convierten en las mejores cuando aprendemos de ellas”, afirma.
Humor para balbucir de lo esencial
Durante su billete en Mentes ExpertasVilaseca presentará un monólogo de “humor filosófico” titulado “Encantado de conocerme“, en el que abordará temas como el egolas sombras personales y los distintos tipos de personalidad que influyen en el comportamiento humano.
La propuesta combina consejo y entretenimientocon la intención de que el notorio se reconozca en ese espejo y pueda comprender mejor por qué actúa como lo hace.
“La idea es que las personas salgan con maduro claridad sobre su condición humana y con herramientas prácticas para dejar de sufrir y reconectar con su verdad interior”, concluye.






