Recientemente se ha publicado un texto titulado “El mito de que lo natural es saludable”. El mismo ha recibido observaciones importantes. Por tal razón, en el presente escrito se tratará de aclarar algunas de esas observaciones.
En primer circunscripción, se reitera que las tres formas más comunes de extraer sustancias químicas medicinales bebibles en la República Dominicana son: la infusión, la decocción y la maceración.
En la infusión se echa agua caliente sobre las partes delicadas de una planta (hojas o flores) y se deja reposar entre 5 a 10 minutos. La infusión es asiduamente utilizada en zonas urbanas porque se han preparado bolsitas de forma industrial y están disponibles en los supermercados.
En la decocción (cocción), la planta se hierve en agua directamente, generalmente entre 5 y 20 minutos. Ha sido la forma más global y antigua de preparar un té entre todas las personas que han tenido la posibilidad de conseguir partes frescas o secas de plantas medicinales. Se utiliza para extraer sustancias de las partes duras como raíces, corteza (la cáscara del tallo) y semillas.
La maceración consiste en dejar la planta (partes) en contacto con un solvente (agua, bebida, grasa…) a temperatura círculo durante días o semanas. Es un método de linaje de sustancias “en frío” que evita la utilización del calor. Se utiliza para la preparación de tinturas, de las famosas “botellas” y vinos caseros. Nótese que en la civilización dominicana se ha utilizado como solventes bebidas alcohólicas comerciales como la ginebra, cerveza, morapio…y igualmente, miel de abeja.

¿Por qué un té no se debe calentar en exceso?
Cuando se prepara un té no se debe calentar en exceso porque muchas sustancias biológicamente activas son termolábiles. Esto significa que son sensibles al calor. Se deterioran y se dañan si se calientan demasiado. Por ejemplo, las vitaminas C y del colección B se deterioran y pierden sus propiedades nutritivas cuando se someten a 100 grados centígrados de temperatura. Esta es la temperatura a la que el agua hierve cuando se prepara un té mediante el método de la cocción.
Encima, sustancias como los monoterpenos y sesquiterpenos (aceites esenciales) suelen huir casi por completo durante una cocción. Estas sustancias son parte del colección de sustancias aromáticas que se desprenden durante una cocción y podrían servir hasta para identificar la planta que se hierve. Esto significa que con la evaporación de estos aceites esenciales la planta pierde sus propiedades medicinales. Entre otras propiedades perdidas, ese té no será esterilizante ni sedante.
De aquí que, cuando se preparan tés de manzanillas, cítricos (citrón, naranja), menta, jengibre…es preferible machacar la parte de la planta que se vaya a utilizar para el té. Luego se utiliza el método de la infusión en vez de la cocción para que esos aceites esenciales no se pierdan en la evaporación. Es esencial que para achicar la pérdida de sustancias por evaporación, en la infusión se acostumbre tapar el recipiente.
Sustancias de interés en los tés
Entre las múltiples sustancias medicinales que se extraen de una planta están las que no se evaporan como ocurre con los aceites esenciales. Un número importante de antioxidantes no se evaporan. Entre otras propiedades, los antioxidantes retrasan el envejecimiento celular, protegen el corazón y reducen la inflamación.
En el próximo texto se describirá químicamente una comunidad de antioxidantes, los glicósidos. Se explicará brevemente qué provoca la argumento del calor y cómo influye esta argumento en las propiedades medicinales de este tipo de antioxidante específico.
huco71@gmail.com
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