
El diplomado Danilo Medina durante su papeleo en la empresa de las cosas del Estado, anunció en tres ocasiones la conclusión de los trabajos de construcción del Hospital Regional de Especialidades Médicas y hasta hizo aprender fechas para su inauguración.
El coetáneo presidente, diplomado Luis Abinader ha hecho lo mismo, aunque hay que permitir que inauguró la primera escalón de construcción y puso una data para el inicio de los servicios médicos en tan magna obra.
Sin incautación, sus autoridades municipales y provinciales en el dominio de la lozanía han encabezado dos actos de para dicha tolerancia, que ha sido un simulación a los municipios que componen la Región Noreste, porque el Hospital sigue totalmente desierta.
Lo reservado de tal situación, es que ni siquiera el Ministro de Vigor Pública o cualquier funcionario del Palacio Franquista haya dicho esta boca es mía, en torno al porqué no se han iniciados las labores de lozanía y las labores administrativas, que continúan presentándose en el envejecido hospital “San Vicente de Paul”.
Igualmente es una gravitación y causa mucha extrañeza, quizás del tamaño del mundo, el silencio de los dirigentes locales y provinciales del Colegio Médico Dominicano, para encarar tal situación.
Si ese extraño silencio manifiesta que están de ocio, aprovechamos esta ringlera editorial para desearle o expresarle felicitaciones y buen provecho.






